|
El libro de texto una peligrosa cortina de humo![]() Leo en Santiago en mi refugio de estos últimos años cuando vengo por aquí, el artículo de opinión publicado hoy en El Correo en el que hay también una editorial muy equilibrada en relación al mismo tema donde he pretendido intentar recoger parte del pálpito actual sobre la situación de el libro de texto, pero levantar la mirada un poco más allá del día a día. Por cierto: gracias a los colaboradores anónimos que leyeron el texto y sugirieron algún matiz de forma y alguno más de fondo al mismo. El texto completo por si se pierde el enlace en algún momento: El verano y los libros provocan sensaciones contradictorias. Mientras por un lado nos encontramos a los editores animándonos a leer en la playa e, incluso, amenazando con el castigo a los no lectores; por el otro vemos como la campaña del libro de texto se hace ya presente en las vidas de la mayoría de familias con hijos en edades de educación obligatoria. Los grandes centros comerciales e hipermercados nos animan ya, al igual que algunas librerías, a hacer nuestras reservas con prontitud y celeridad no tanto porque exista el peligro de quedarnos sin libros como para que ellos puedan asegurar sus pedidos. Así que nos vemos obligados, eso intentan, a movernos entre la prisa de la reserva y la tranquilidad de la lectura playera. Por lo menos ese 50 por ciento de la población que dice leer. Esta situación, en esta ocasión, se mueve dentro de un nuevo marco legal motivado por una nueva “Ley de la lectura, del libro y de las bibliotecas” aprobada con prisas a mediados de junio antes de que se dé el pistoletazo de salida a la campaña de texto. La nueva ley, como quizás muchos de ustedes habrán leído ya, modifica sustancialmente el tratamiento del libro de texto de la enseñanza obligatoria al pasar de una situación de precio fijo o único con descuento, que era la existente en los últimos años y que llevaba a anuncios del veinticinco por ciento de descuento, a una nueva de precio libre, donde los editores fijan uno o unos precios de cesión y quienes lo comercializan a cliente final, habitualmente los libreros y grandes superficies, aunque también suelen entrar en este juego los propios editores y las A.M.P.A.S, cargan o no unos márgenes de explotación sobre el precio de cesión que el editor le ha dado o se ha dado a sí mismo, y que lleva a anuncios del tipo de “si usted lo encuentra más barato le abonaremos 10 veces la diferencia”. Los libreros, en general, han venido diciendo hasta la fecha que se encontraban más cómodos en este segundo campo de juego, en el del más barato, aunque uno no acaba de entender el porqué. Esta ha sido la postura del “mal menor” mantenida durante todo el proceso de discusión de la ley antes de su aprobación. Es cierto que últimamente empiezan a parecer algunas voces discrepantes que, al mismo tiempo, anuncian el fin de la presencia del libro de texto en las librerías. No sería el primer libro que sale de las librerías, ni tampoco el primer contenido que abandona el papel. Esta nueva situación de precio libre se vive, al mismo tiempo, con un avance en las políticas de préstamo o gratuidad por parte de las distintas administraciones de las Comunidades Autónomas. Todo ello, en una primera observación, la más pegada al día a día, está trayendo algunas consecuencias:
Todo este modelo bien sea de préstamo, gratuidad, cheque escolar aplicado al libro de texto está dejando al mismo tiempo sin abordar o, quizás, escondiendo otra reflexión de mayor calado: ¿cuál o cuáles deben ser o son los instrumentos más adecuados para la plasmación de los contenidos educativos curriculares en cada una de las etapas de la educación obligatoria? Los cambios sobre los que se centra habitualmente la información en los medios parecen preocuparse sólo por las condiciones con que se trata al mensajero, en este caso el libro de texto y lo que se mueve a su alrededor, pero deja de lado frecuentemente las modificaciones que se están produciendo tanto en los canales y formas de adquirir conocimiento como en la variación de los propios soportes lectores. Ello requiere una reflexión más pausada que no parece querer abordarse de una manera transparente y pública. Hace tiempo que tanto los modelos de aprendizaje como sus posibles mediaciones están evolucionando. Hay experiencias, siempre las ha habido, de no trabajar directamente con libro de texto, sino con otros soportes de carácter más tecnológico y con otras fuentes de información. ¿Qué es lo que debe ser gratuito en este caso? Quizás vaya siendo hora, ante tanta prisa tecnológica por un lado y de implantación de gratuidad por otro, de parar un momento y reflexionar para intentar responder antes de dar el siguiente paso, por lo menos, a las siguientes preguntas:
En cualquiera de los casos sería de interés situar el debate en el ámbito educativo y de los mejores procesos para la creación de los adecuados contenidos curriculares y su conveniente difusión y adaptación. Las consecuencias que todo ello tendrá sobre el sector del libro, básicamente el librero y en menor medida el editorial, quizás haya que analizarlas más desde posturas de reconversión sectorial. Si para otros sectores ha habido ayudas para abordar procesos de este tipo, éste, que además es estratégico en cuanto creador y difusor de contenidos culturales no debería ser una excepción. Cultura, comercio, industria y educación tienen mucho que decir y más que escuchar a los sectores implicados, también lógicamente familias y educadores, y coyunturalmente perjudicados. Cualquier decisión que se tome tendrá unas claras consecuencias culturales, económicas, educativas y sociales. Todas importantes. Sería bueno que alguien hiciese un buen mapa conceptual para no seguir perdiéndonos en el camino y permitir de una vez por todas que lo aparentemente urgente no esconda lo importante. Nota: la imagen se la he tomado "prestada" a El Correo. Algunos ecos del artículo: - Brétemas Comentarios » Ir a formulario |
con valorSobre libro, lectura y cultura. Un espacio para la reflexión y el compartir lento..... Si deseas recibir el boletín Reposar (Permanecer en quietud y paz y sin alteración) envía un correo a (jm.barandiaran@convalor.biz) con "interesado" en el asunto. Las opiniones, comentarios y sugerencias son siempre bien recibidos.
Subscríbete a con valor por correo y recibirás todas las actualizaciones Temas
Archivos
EnlacesPersonalActitudesBBB y blogsBuenas prácticasCultura
EducaciónEl 'mundo' del libro
Gestión del conocimiento
La lectura
La librería
Libros y Revistas digitales¡Ojo al dato!
Otros |