
Ayer a la noche una de esas luminosas tormentas del Pirineo con abundante agua y aparato eléctrico para procurarnos hoy un día sin agua, pero fresco y agradable para la marcha.
El ritmo ha sido más tranquilo y más corto por el Rincón de Belagua (9 km) para terminar hacia las 13:30 y poder ir a comer a Juan Pito tal y como habíamos programado el día anterior.
Los operarios siguen afanándose para dejar todo primoroso para la llegada del Tour. Tiene gracia el mensaje que plasman en la carretera sobre todo en estos momentos en los que parece que, precisamente, la diversidad política navarra no ha sido capaz hasta la fecha de llegar a un acuerdo. Me parece que la postura que ha mantenido en concreto el PSN deja mucho que desear. Esperemos que Nafarroa Bai sea capaz de ejercer una oposición con criterio, propuestas y crítica ante los dos partidos (UPN y PSN) que han demostrado la dificultad de la diversidad dentro de sus filas.
Para colmo de risas la sabiduría adolescente de nuevo dice que el diseño le recuerda a las baldosas bilbainas. Esto ya que cada uno se lo tome como quiera o bien como un símbolo de la presencia nacionalista en navarra o del carácter liberal bilbaino. Quizás vendría mejor esto segundo.
Por cierto en Juan Pito la carta sigue teniendo un precio casi increíble.