
En Argentina parece que cada vez se lee menos y, en cambio, se come más o se oye más música. Dos detalles más que son interesantes de la información:
- la unión de cultura con consumo.
- la aparente relación entre usos-consumos culturales y clase social.
La cultura parece seguir siendo cosa de ricos.
En España los datos parecen querer decir que este trimestre los españoles leen más que el trimestre pasado. Resulta luego divertido ver la "lucha autonómica", está claro que en la lectura existe un estado de las autonomías, donde, por ejemplo, cántabros, aragoneses, murcianos , andaluces , o los habitantes de Baleares parecen entrar en una pugna ridícula de cantidades lectoras como si el hecho lector fuera una variable independiente sin relación a nada.
¿Reivindicará alguna comunidad más competencias lectoras para lectores competentes?