
Los tríos parece que, en algunos casos, no funcionan bien en el mundo del libro.
Los grandes se aprovechan de experiencias y proyectos de valor creados por no tan grandes y luego ceden la gestión de los mismos a terceros. Al final se termina sin saber qué es de quién.
Algo de esto parece estar pasando con Altair . Esperemos que el "viaje" vuelva a sus orígenes.