
Probablemente ésta sea una de las semanas más tranquilas en Bilbao.
Parece que gran parte de sus ciudadanos se encuentran en período de concentración preparando las fiestas.
El amigo catalán que ayer volvió para su Barcelona, no sabemos con qué atasco se encontraría en el camino, insistía en la sensación de tranquilidad que había, incluso en un mediodía en la Plaza Nueva.
Los únicos que no parecen "esconderse" son los turistas.