
No hemos podido escaparnos fuera el fin de semana así que hemos decidido concedernos alguna pequeña escapada local.
Ayer a la noche fuimos a cenar al Baita Gaminiz , sitio al que hace tiempo tenía ganas de ir así que aprovechando la tranquilidad de esta semana de agosto en Bilbao nos acercamos para ver la posibilidad de disponer de mesa sin reserva.
Llegamos pronto, así que no tuvimos ningún problema. La terraza, hacía una noche estupenda, estaba toda ocupada, pero en el interior había sitio de sobra.
Precioso local, para nuestro gusto, y estupendamente atendido. Cenamos unos pimientos ricos ricos, una ensalada de bacalao y centollo, unos salmonetes frescos frescos y una degustación de bacalaos, una de las especialidades del restaurante. Para terminar un bizcocho de chocolate caliente y una torrija con vainilla helada. Rico, rico.

Equipo joven y ágil nada agobiante Después, con los cafés, tertulia tranquila para que los gustos y sabores se fueran asentando.
Muy recomendable.
Nos vamos a la playa que hace un día estupendo.