
Ya escribimos y recogimos por aquí cómo en Japón el envío de una novela por móvil parecía haber aumentado las ventas.
Parece que en China ocurre algo parecido.
Uno ya no sabe si tendrá que ver con lo cultural, con lo étnico o con lo visual.
Sí está claro, en cualquier caso, que estas afirmaciones no parecen generalizables en la medida que el fenómeno se da en relación a determinados ámbitos poblacionales y determinados géneros literarios, pero aún con todo eso supone una tendencia que probablemente guarde también relación con el aumento de lectura en pantalla.
Está claro que esta afirmación que hicimos en su momento se debe matizar, aunque mantenemos lo de los oculistas.