
“En nuestra civilización los poetas deben ser difíciles”, dijo Eliot. Sin embargo nuestra cansada época nos ha llevado a evitar lo difícil o, peor aún, a considerarlo ostentoso o pedante. Se nos pide que aceptemos la paradoja de que lo profundo es superfluo. Ésta es ahora nuestra excusa para la pereza. (Alberto Manguel; En el bosque del espejo ; Alianza, pag. 253)