
Toca una semana de "poco poso".
Los lanzamientos, aunque sean modestos, llevan el ajetreo consigo.
Cada número de Texturas que sale a la calle supone un feliz desbarajuste vital de unos días.
Hay que hacer con modestia la campaña de comunicación, preparar los envíos a suscriptores, autores, prensa, vips e..., inmediatamente, aunque ya se vayan recogiendo materiales ponerse a pensar y a hacer el siguiente número.
Si a ello añadimos el Liber a la vuelta de la esquina que es, al mismo tiempo, un buen escaparate para la revista con sus tres primeros número y el trabajo habitual resulta que uno lleva los ritmos de blog a ritmos de "reloj no marques las horas" distintos porque los vitales así lo son.
Pero qué leches: ¡Puedo hacer lo que me gusta! y una semanita de adrenalina te hace recordar al final que el cuerpo va teniendo años, pero la cabeza, ¡ay la cabeza! ¡qué bien se queda con ese pequeño chute de feliz ilusión en los proyectos que ven la luz!
¿Será el sustitutivo que me voy buscando ante un hijo adolescente que nos va dejando más tiempo para nosotros?
¡Dejemos el psicoanálisis para otro día!
Por ahora tenemos dos meses intensos y felices por delante.
¡Hay que ganarse el premio de la FIL !