
Escapada a la mañana al "Ampa", sin "H" para cerrar el tema de recibos, seguro.... ¡pira al trabajo! ¡je!. Dos llamadas en el transcurso.
La primera para alegrarse con los amigos e incluso con la situación, a veces, de este país. Una buena persona ocupará un cierto cargo de confianza. Nos alegramos por ella y por los ciudadanos que lo podrán disfrutar.
Una segunda. Me dice, ya lo dije en parte yo ayer, ¡Qué liado estabas el otro día. De reunión en reunión! Le digo: ¡Hoy no! ¿Por qué no quedamos y hacemos un "sanqueremos"?
Así ha sido: en el ajetreo no hay nada como romper planes, compartir charla tranquila, conversación un poco de comida y unas buenas vistas de Bilbao.
¡Poco más se puede pedir!
La auténtica conversación no se limita a barajar las cartas; crea cartas nuevas. (Theodore Zeldin) en (Ventura Ruperti y Jordi Nadal; Meditando el Management, Gestión 2000, pag. 61)