
Las Tic y sus modelos de negocio generan barreras de entrada de acceso a los contenidos al crear distintas plataformas de acceso . Esto, en parte, suena a retroceso. Ya no todo es conseguible en cualquier sitio. Si una plataforma sería un espacio de acceso final, pongamos el equivalente a una librería debería poder gestionarme con más facilidad toda la oferta "auidolibro" existente.
No parece, por ahora, que vaya a ser excáctamente así.
¿Es un paso atrás?