
Parece existir en Andalucía y probablemente en otras Comunidades Autónomas una crítica velada al comportamiento de las editoriales de libros de texto ante la implantación de la gratuidad haciendo cargar y aumentando su cuenta de negocio en los materiales complementarios.
Los datos de Comercio Interior, primera columna 2002 y última 2006, indican una ligera tendencia en este sentido, pero también parecen querer decir que, por ahora, la implantación de la gratuidad no ha supuesto una disminución de facturación. No parece que hasta la fecha la cifra de negocio de las editoriales se haya visto resentida.
Curiosamente la disminución parece producirse en los niveles donde la gratuidad no está implantada.