
La semana que viene el "Guggen" celebra sus diez añitos de vida. Al propio Gerhy parece resultarle, en función del propio entorno, algo empalagoso . Pensando que por lo simbólico el Guggen debe estar más cerca de la experiencia humana que de la material es tanto como decir, según la RAE, que "causa fastidio por su zalamería y afectación".
Seguro que esto no lo sienten los lectores al ver el maravilloso cartel anunciador de la Durangoko Azoka, lleno de "naturalidad" y de llamada a los valores primigenios y ancestrales.
Las dos almas: tradición y modernidad. Aunque ¡vaya tradición! y ¿vaya modernidad!