Es casi como un cuesto de hadas. Después de un día que todavía, desde el ritmo del sueño es hoy, pero que ya es ayer te encuentras con la agradable sorpresa al llegar al Hotel de que te informan sigilosamente que tu sueño será cuidado por un blogero.
Después de un día de bastante viaje y unos cuantos quilómetros entre pecho y espalda. Con una experiencia inolvidable, de auténtica rebotica antigua de librería, en Couceiro de A Coruña, nos hubiéramos quedado toda una tarde extasiados escuchando a una de esas personas mayores sabias que todavía pululan por el mundo y las librerías. Después del tiempo genroso que algunas personas nos han concedido hoy, de sus opiniones y puntos de vista, llegamos a una cena en la que no seré yo quien descubra a la contra parte.
Sólo diré que esperaba este momento de tertulia, de escuchar y compartir pareceres que nos merecíamos hace tiempo. Ha sido terriblemente generoso enseñandonos su espacio vital y compartiendo con nosotros parte de su historia.
Gracias desde aquí a una tertulia que seguiría si no nos hubiera podido el "celo" profesional y el sueño que, enseguida guardará un blogero.
Galicia embruja