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Edición, cantidad, calidad. Manuel Borrás. La frase acompañada de imagen

Me inquieta también la velocidad que condiciona nuestra actividad empresarial en esa loca rotación de novedades que han impuesto los grandes grupos de edición. Unos libros sepultan a otros y su cantidad no está colaborando a elevar la calidad de lectura de todo aquél que honestamente se interesa por la cultura. Tengo para mí que nada urgente es en el fondo importante. (Manuel Borrás, El Mundo de los libros, 01-05-1999)

(El País)

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3 comentarios

Julieta Lionetti -

El cortoplacismo no es exclusivo de la industri editorial. Forma parte de los que llamaría las site olas de la economía, que ya han dejado sus cadáveres en las costas. Empezó en 1980 con el "movimiento de la calidad"; siguió con lo que los anglosajones llaman el "reengineering", que fue despojar a las empresas de todo lo que no fueran sus competencias más vitales; continuó con el "downsizing" que llevó al movimiento de "externalización" de las competencias clave; todo esto como cosecuencia de que los cuentas de resultados se lograman con las grandes adquisiciones (M&A) y terminó con eso que quieren llamar el "empowerment" de los directores de divisiones y que no es más que dividir las estrategias en tantos grupos de trabajo como haya. Las empesas, las grandes empresas, están cansadas y deprimidas, no saben más que hacer más de lo mismo y el directivo al que le dieron el "empowerment" no puede presentar un solo trimestre con pérdidas si quiere seguir alimentando a su familia. Me parece esencial que empecemos a mirar el mundo del libro en un contexto económico más amplio. A pesar de traficar con bienes de cultura (cada vez menos), no escapamos a las reglas del nuevo código genético del capitalismo salvaje.

Txetxu -

Creo que todo, dejando los "matices" de tiempo, reflejan un fenómeno real. Seguro que alguna vez te habrás percatado de la existencia de algún libro que después habrá sido difícil conseguirlo porque estaba colocado y pendiente de devoluciones.

El Llibreter -

Me pregunto de dónde ha salido el tópico de las dos semanas. Es inexacto. Ya sé que más de dos meses en la mesa de novedades (pongamos, pues, que diez semanas) no es necesariamente mucho mejor, pero es suficiente para quienes visitan regularmente las librerías.

Lo preocupante son los buenos libros que no llegan a aparecer en la mesa de novedades por falta de una buena distribución. A veces nos percatamos de la existencia de un libro muchos meses después de que haya salido como novedad. En mi caso, lo pido y le doy el mismo trato que si acabara de salir.

Saludos.
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