Texto elaborado con motivo del Día de la lectura en Andalucía que se celebra el 16 de diciembre. es interesante, al mismo tiempo, que se piensa que la lectura no tiene por qué celebrarse conjuntamente con el libro. Quizás haya que reflexionar con más tranquilidad lo que ello supone.
Nos dicen los editores que "Leer tiene premio ". Cuando se premia una acción con la ausencia de ella uno no acaba sabiendo bien qué es lo que realmente se quiere conseguir.
¿Leeremos por conseguir un viaje, un ordenador?
¿Son estos los motivos que fomentan lectores? ¿Es sólo un tema de imagen? ¿No serán los libros buenos premios y apreciados por y para los lectores?
Habíamos seguido hasta la fecha con cariño e interés el inicio de la aventura de este proyecto que la semana que viene hará su puesta de largo con la presentación del número 0 de la revista Bloc (revista internacional de arte y literatura infantil)
Apreciamos y valoramos mucho a algunas de las personas que conocemos y se han implicado en este proyecto al que deseamos larga vida.
¡Anuncio, anuncio! ¡Vecinas, vecinos, los seres y los humanos, anuncio, anuncio!
¡Hemos descubierto la forma de transportar el tiempo! ¡Admirados protagonistas, admirables secundarios de esta realidad, somos capaces de transportar el tiempo!
Después de haber aprendido a meter manzanas en un cesto, el agua en un cántaro, el vino en un pellejo, las monedas de oro en un cofre y las cartas de amor en un sobre lacrado, hoy anunciamos en esta población que podemos llevar y traer el tiempo de aquí para allá y de allá para aquí, atravesando desiertos, mares y bosques, sin desparrame, vuelco o pérdida de la sustancia.
¡El tiempo! ¡El tiempo! ¡La señora de las dos piernas! ¡El anciano de las botas! ¡El niño que ha olvidado los pies en casa! ¡La joven de las uñas apasionadas! ¡Todos! ¡Acérquense, acérquense, acabamos de recibir un cargamento de tiempo! ¡Tomen, abran, hojeen, detengan la mirada, dispongan la voz! ¡Dos siglos de mitología griega, dos siglos! ¡Veintiséis años de modernismo! ¡Veintiséis, sí, con cisnes! ¡Disponible la segunda mitad de la Edad Media! ¡No tengan prisa, no agotamos existencias! ¡Hay para todos y siempre hay!
¡Tiempo, tiempo, ponemos el tiempo en sus manos! ¡Hemos encontrado la manera de transportar el tiempo! ¡Cambiamos uno de sus días por un año entero! ¡1927, ofrecemos el 1927 de cabo a rabo! ¡Y si queda contento, le invitamos a que se lleve el 98, y los mil ciento catorce años anteriores a 1492! ¡Tenemos tiempo de los cinco continentes, de los seis continentes, de los continentes que ustedes quieran! ¡Hemos descubierto la forma de transportar el tiempo!
¡El joven del bigote pintado! ¡La niña valiente de las trenzas! ¡La señora antigua de la peluca actual! ¡El señor calvo de solemnidad! ¡Acudan, acérquense, acudan! ¡A la biblioteca, a la biblioteca! ¡Está abierta! ¡Sin prisa, no corran, no vayan a tropezar! ¡Niños y embarazadas primero, sin prisa! ¡Tenemos libros, discos, películas, periódicos, revistas! ¡No corran, sin prisa! ¡Tenemos todo el tiempo del mundo! ¡Todo el tiempo del mundo!
No hay que darle demasiadas vueltas a este asunto, la recompensa más grande de la lectura es la lectura misma, aunque los “animadores de la lectura” digan lo contrario. (Felipe Garrido en Juan Domingo Argüelles; Historias de lecturas y lectores ; pag. 153)
Es curioso en iniciativas de este tipo cómo se juega con el lenguaje. Se podría perfectamente hablar de "personas narradoras" de "personas cuento" en donde es precisamente la textualidad que se quiere trasmitir e través de la oralidad, en este caso, la que toma fuerza, siendo de alguna manera independiente dónde está plasmada en estos momentos dicha textualidad. Podría ser el fragmento, por ejemplo, de un blog o de un artículo de un cuento aparecido en una revista literaria o una poesía que se encuentra en una web.
Sigue habiendo en muchas de las iniciativas relacionadas con la lectura que no sólo con el libro un mensaje "trampa" que diríamos está promovido por el "soporte dominante".
Ayer, en el BBB , salió indirectamente la referencia al Bookcrossing charlando con Mak que me preguntaba si existía algún sistema posible de intercambio de libros o, mejor dicho de redes de intercambio sobre libros leídos. Posiblemente existan algunas temáticas que desconozco en detalle, pero lo más parecido, aunque no es propiamente un intercambio, me parecía que era el Bookcrossing .
Aprovecho para recoger al hilo de la conversación un artículo del nuevo "evangelizador" del bookcrossingVicente Molina Foix y un dato que me ha llamado poderosamente la atención: en Vizcaya la mayoría de las "zonas oficiales" se encuentran en oficinas de la CAN. Me sigue llamando poderosamente la atención la escasez de presencia de otros espacios habitualmente relacionados con el libro, salvo algunas honrosas excepciones .
El texto dice: "Venimos a la playa para estar tranquilos y olvidar nuestros problemas, y se pone a leer una novela para intranquilizarse con los problemas de los demás"
Cualquier medio es bueno si va bien cargado . Es más, algunos otros medios modernos serían imposibles por caros. Quizás vaya siendo hora de que algunos "burros" inviertan con tendencia a la igualdad. Seguro que por estos lugares no están preocupados por bajarse el último Harry Potter ni viven colgados de la falsa necesidad creada vestida además de teórico derecho a la lectura por el simple hecho de que alguien lo haya colgado en la red.
Sin andarse con sutilezas de campañas playeras ni perfomances quijotescas el Periódico enlaza un interesante reportaje sobre la incidencia del verano en la lectura desde distintos puntos de vista.
Para leer algo sobre la lectura en verano con tintes periodísticos pero bien armado.
En Argentina parece que cada vez se lee menos y, en cambio, se come más o se oye más música. Dos detalles más que son interesantes de la información:
- la unión de cultura con consumo.
- la aparente relación entre usos-consumos culturales y clase social.
La cultura parece seguir siendo cosa de ricos.
En España los datos parecen querer decir que este trimestre los españoles leen más que el trimestre pasado. Resulta luego divertido ver la "lucha autonómica", está claro que en la lectura existe un estado de las autonomías, donde, por ejemplo, cántabros, aragoneses, murcianos , andaluces , o los habitantes de Baleares parecen entrar en una pugna ridícula de cantidades lectoras como si el hecho lector fuera una variable independiente sin relación a nada.
¿Reivindicará alguna comunidad más competencias lectoras para lectores competentes?
Espléndido el reportaje y la reflexión que siempre lleva consigo de César Coca este domingo en El Correo . Parece claro que la visita que realizó, creo, a finales de mayo por tierras salmantinas le ha calado hondo.
"Buenas lenguas", las lenguas no siempre tienen que ser malas, dice que se notaba interés y preparación previa.
Quienes conozcan sobre todo la experiencia de Peñaranda de Bracamonte pensarán que todavía puede existir el paraíso lector. Me voy a permitir, con todo, poner un "pero" cariñoso.
Me da cierto temor que los árboles, pensando en una posible aplicación en Bilbao, no nos dejen ver el bosque. Es decir: Peñaranda y el centro de Salamanca son dos experiencias que llevan muchos años de rodaje y de prueba y error y la experiencia lectora y el ambiente lector guardan una estrecha relación con el contexto en que se produce y que lo hace posible.
Creo que nos equivocaremos si mimetizamos sin más los proyectos que cobran sentido real en un contexto más amplio y con una historia y un trabajo por detrás.
Pero lean los artículos, disfruten y elaboren su criterio propio.
Está bien que más allá de las estadísticas siga la reflexión. Gracias a Catuxa , musa gallega donde las haya, tengo conocimiento del último número de Interérea. Por cierto, aquí de se muestra una de las grandes ventajas de la red de personas y de internet con sentido. Una información local que aborda un tema cuasi universal del cual recibimos una información, mejor conocimiento de valor por una persona cercana a esa realidad, pero que al mismo tiempo es, dentro de nuestra red relevante. En su entrada , hasta nos avisa a algunos para que tomemos nota.
Quizás los cambios en el tratamiento del libro de texto que ha pasado del precio fijo con descuento al más barato que nadie parece que ha motivado también el cambio de actitudes de los editores en sus campañas veraniegas recordando, quizás, viejos tiempos de palo y zanahoria.
El año pasado los editores iniciaron una campaña de "libros y playa" de la que no sé si ustedes habrán visto o leído alguna evaluación. Parece que les funcionó bien, eso dicen ellos, y por eso se supone que repiten, aunque con algunas variantes dignas de interés.
- El castigo como medida disuasoria para la lectura: "tenemos que ser muy imaginativos, solo se premiará a los que estén leyendo o demuestren que tengan un libro, al resto se les castigará". No siguen, al parecer la máxima de Pennac "el verbo leer no soporta el imperativo".
- Personajes representativos del "espíritu hispánico " . ¡Qué mejor para ello que empezar en Zarautz y terminar en Barcelona! Suponemos que empezarán en euskera y terminarán en catalán como representación, también, de esta diversidad hispánica.
Nosotros, en la playa, seguimos prefiriendo el elemento contemplativo de la naturaleza en todas sus manifestaciones y qui´zas, otras formas de lectura más lúdicas.
Disney Publishing apoya el Máster en Promoción de la Lectura de la Universidad de Alcalá/IPECC
Disney Publishing participa en el programa de BECAS del Máster en Promoción de la Lectura organizado por la Universidad de Alcalá y el IPECC con la colaboración de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez.
Madrid, 28 de junio de 2007. La división de publicaciones de The Walt Disney Iberia, Disney Publishing, se ha unido al programa de BECAS del Máster en Promoción de la Lectura, un curso organizado por la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) y el Instituto de Postgrado de Estudios Culturales y de Comunicación (IPECC), en colaboración con la Fundación Germán Sánchez Ruipérez (FGSR), que ofrece la oportunidad de formarse en el diseño, la dirección y la gestión de programas de fomento de la lectura.
Este Máster ha sido diseñado, específicamente, para construir una visión global y profesional de la Promoción de la Lectura, facilitando recursos para la planificación y gestión de acciones en este campo, así como para la promoción y el marketing de bibliotecas públicas, la evaluación de los servicios públicos de lectura y la creación y motivación de grupos de trabajo.
Las bibliotecas públicas y el sistema de enseñanza son los dos pilares básicos de estas acciones, a los que –en los últimos tiempos– se han unido numerosos profesionales decididos a mejorar los “resultados” sociales a través del fomento de los hábitos lectores.
El Máster, que este año alcanza su segunda edición, se ha visto apoyado por el interés de los editores, que han decidido contribuir al desarrollo del curso y, por lo tanto, de la Promoción de la Lectura, a través de la elección de un bibliotecario y/o profesor al que se concederá una beca para la realización del mismo. Dado que el precio del Máster –que se imparte online en su totalidad– es de 4.000 €, el programa de BECAS permitirá a los interesados, seleccionados por las editoriales, descontarse 1.500 €.
Es en este punto en el que Disney Publishing ha decidido contribuir al desarrollo del Máster, apuntándose al programa de BECAS para que el Fomento y la Promoción de la Lectura sigan siendo los pilares de su propio proyecto: la edición de libros.
¿Es la mejor compañía o es válida cualquier compañía para llevar adelante los proyectos?
Ya llega, ya llega el juego serio que Tokland nos propone por segundo año: El segundo verano Tokland de fotografía . Participen diviértanse, no se lo pierdan. Quizás puedan llegar a ver su obra gráfica publicada, recibir un espléndido regalo inesperado o ¡quién sabe! vivir una experiencia alrededor de la imagen nunca esperada.
La foto de arriba no participa en concurso.
Blogeros y blogeras, lectores y lectoras, fotógrafos y fotógrafas profesisonales (¡vaya no hay femenino!) y aficionados y aficionadas háganse eco de tan trascendental y sublime noticia. ¡Les cambiará el verano!
Algunos y algunas como le gustaría a nuestro Lehendakari, no olviden que quien esto escribe lo hace desde Bilbao habitualmente, ya se van haciendo eco de la propuesta que, a modo orientativo y no exhaustivo, lanzábamos para recoger reflexiones dispares, diversas y por qué no plurilingües sobre la lectura desde las experiencias personales.
Si la lectura, al fin y al cabo, es un acto humano toma concreción y se manifiesta con seguridad de manera distinta en cada uno de nosotros.
Es esta diversidad pensada y expresada a través de la escritura la que queremos recoger y aquí tenéis la propuesta de guía-invitación para ello.
Quien se anima a escribir puede hacer llegar su texto-reflexión, ¡qué bonito sería que alguien se animara con imágenes también! a la redacción.
Hace un año comentábamos la escasez de "espacios lectores" que se hacían eco del fenómeno bookcrossing . Ahora, gracias a Catuxa , nos enteramos de que algunas Bibliotecas municipales de A Coruña se apuntan a la jugada.
La red de Bibliotecas de A Coruña sigue demostrando su vitalidad y últimamente por lo que sabemos han tomado tres iniciativas de cierto calado: su apuesta por el cómic , por los clubs de lectura virtuales y, ahora, por el bookcrossing. Estrategias siempre pensadas, suponemos, en ofrecer marcos y espacios a los posibles y diversos públicos lectores, pero, además, fijándose, quizás, en los más jóvenes y dinámicos.
No sé si cuando los catalanes lean este convenio de colaboración, ya sé que es con los ferrocarriles de la Generalitat y no con Renfe, se queden con la mosca detrás de la oreja y piensen que los "tiempos de paciencia obligatoria" se van a extender a los ferrocarriles patrios.
Por si acaso anuncian en el propio convenio la apertura de una nueva línea...............editorial.
Una entrada robada a JPQ hace tiempo que lleva por sugerente título el de "importancia del arte de no leer ", difícil arte en una sociedad impostada hacia la lectura de cualquier tipo y clase me hace atterrizar en una curiosa página que recoge algunas citas de Schopenhauer sobre varios temas y, en concreto, también sobre la lectura, como por ejemplo: "Para leer lo bueno es necesario no leer lo malo, por que la vida es corta y el tiempo y las fuerzas limitadas."
Con motivo de la Feria del Libro de Madrid nos llega información de una nueva propuesta que va más allá de la compra y del bookcrossing y plantea el intercambio. Así parece indicarlo la nota de prensa, aunque luego vemos los libros revueltos entre cochecitos de niño, colchones...... Me comentan que tienen ya 2500 usuarios y unas 1000 propuestas de cambio. Dudo, por lo que he visto que sean en todos los casos propuestas de cambios de libros.
Siempre que surgen propuestas novedosas en relación al libro y al encauzamiento de nuevas formas de conversación me pregunto por qué tienen que vivir o desarrollarse en espacios o plataformas distintas . Parecen, al final "negocios excluyentes" y no integradores.
Aún con todo cualquier experiencia de circulación de libros me parece interesante.
El libro –sea novela, ensayo o poesía- debe involucrar al máximo la inteligencia y la sensibilidad del lector. Cuando en un libro, de poesía o de prosa, una frase, una palabra, te traslada a otras imágenes, a otros recuerdos, provocando circuitos fantásticos, entonces, sólo entonces, resplandece el valor de un texto. Al igual que un cuadro, una escultura o un monumento, este texto te enriquece no sólo en lo inmediato, sino que te transforma en la esencia. (Giulio Einaudi; Fragmentos de memoria; Alfons el Magnanim; pag. 100)
Bilbao no iba a ser menos que Santiago de Chile o Madrid por poner dos ejemplos. Está bien además reconocer que por estos pagos también se aprende de lo que se hace en Madrid.
Parece pues que se va a poner en marcha lo que se me ha ocurrido denominar el Bilbibliometro. Metro de Bilbao y el ayuntamiento parecen haber llegado a un acuerdo para su puesta en marcha que a mí me sugiere algunas dudas.
- ¿Sólo lo podrán utilizar los viajeros de metro empadronados en Bilbao?
- ¿Se podrán llevar los libros más allá de los lindes del municipio?
- El ratio libros/habitante no llega todavía en Bilbao, por mucho Guggem y Alhóndiga que tengamos, aquí sí que es posible que estemos por encima, a los ratios recomendados. Más bibliotecas supone más dispersión de fondos. ¿Cómo se va a solucionar este asunto?
- No he visto todavía ningún dato serio de la experiencia de Madrid. ¿No sería bueno conocerlo?
- ¿No sería quizás más interesante facilitar ebooks que pudieran ser recargables en las estaciones?
- ¿No tendrá todo esto mucho de publicidad y al mismo tiempo de poco contenido como creo que ha ocurrido también con la farándula de la primera noche vasca de la edición que ha tenido más eco en los apartados de sociedad de algunos medios que en los de cultura en un país que parece tener sobreproducción editorial?
Interesante el artículo de Manolo Bragado publicado este fin de semana pasado en el Faro de Vigo relacionado con el Plan de lectura en Galicia, pero que, perfectamente podría aportar algunas chispas de reflexión para otros entornos geográficos cercanos y más amplios.
El libro no está en crisis. Sí lo están las condiciones que facilitan y posibilitan la lectura: el silencio y la tranquilidad.
El silencio y la tranquilidad siguen siendo necesarios para la lectura y resultan cada vez más difíciles de encontrar en las ajetreadas megalópolis. El ruido, el hacinamiento, la obsesión por la rapidez, el espíritu gregario, el predominio de lo grupal sobre lo individual, no encontrarán satisfacción en una actividad íntima y solitaria como la lectura. (Juan José Sebrelli. Sobre el fin del libro ) (Vía editado )
Se nos sigue llenado la boca y el papel, incluso, a veces, hasta anuncios televisivos con el sonsonete de la lectura, su necesidad y su fomento. Se sigue hablando de la escuela como espacio adecuado para la misma, pero cuando al final se leen pequeñas reflexiones reflejo de realidades nos tenemos que volver a preguntar de qué estamos hablando realmente. Esto me ha vuelto a ocurrir al leer este artículo de La Voz de Galicia.
No está de más recordar esta reflexión de Juan Domingo Argüelles:
Hay lectores sin vocación que se ocupan del fomento y de la promoción de la lectura, que dominan ciertas técnicas y conocen ciertas teorías, pero en realidad no leen libros, o más bien no leen más libros que aquellos en los que apoyan la tarea de fomentar y promover, sin que realmente hayan logrado encender alguna vez la chispa de la lectura…; porque, sin duda, la lectura es ante todo una vocación y sólo puede ser contagiada por un lector que viva entusiasmado con esa vocación y que, en consecuencia, no imagine su existencia, ni la de los demás, sin lectura. (Juan Domingo Argüelles; Ustedes que leen ; pag. 28)
En su ensayo “Cómo leer y por qué” (cuyo título imitó Harold Bloom), Pound afirma que hay un propósito confuso en buscar que la gente lea más libros; que lo que en realidad debe buscarse es “hacerle leer menos, con un provecho mayor”. (Juan Domingo Argúelles; Ustedes que leen ; pag. 193)
La lectura de libros y de la prensa deportiva no parecen ser buenos aliados. Es cierto que en ambos casos hay lectura y que, en el fondo al hacer esa correlación se está situando a distinto nivel un soporte genérico (libro) con uno especializado (prensa deportiva) como si, por ejemplo no existieran libros de fútbol o de deportes o como si todos los libros fueran iguales en su valor y los periódicos distintos en su valor por ser prensa general, económicos o deportivos. Hay en esa comparación un matiz de valor malintencionado.
En el estudio de hábitos la conclusión se expresa así: Los lectores de libros no son lectores habituales de prensa deportiva. La prensa diaria es leída por un 71,4%, la deportiva por un 15,7% y la económica por un 2,0%. Conclusión que amén de no tener en cuenta para hacer una comparacoón real la penetración de la prensa por sí misma hace, como hemos dicho un tratamiento temático de la misma y no del libro.
Aún con todo hoy vemos que el tema deportivo y sobre todo el fútbol sigue atrayendo mucho al Ministerio y así con motivo del Real Madrid- Sevilla volverán a realizar una acción de ¿fomento de la lectura ?
Actualización: Parece que la idea de "librofútbol" se contagia
Leer León está a la vuelta de la esquina (del 11 al 15 de mayo) en lo físico y presencial. En lo digital parece empezar a estar a años luz. Todavía la web es la del año pasado.
¿Se andará otra vez con prisas para una manifestación que requiere tiempo para una adecuada preparación?
Actualización (07/05/07): Aunque aquí sí hay una dirección que nos habla de la Feria.
Las librerías Gandhi se han distinguido, por lo menos en los últimos años, por mantener una línea de comunicación en gran parte rompedora con cierto discurso formal y acartonado en relación a la lectura, provocando continuos guiños a situaciones cotidianas en muchos casos, pero, en cierta medida, trasgresoras.
Ya hemos recordado con anterioridad algunas de ellas que juegan con la droga, la peste , aprovechando el doble sentido, el amor. ... y alguna más que se nos queda en el tintero (servidor).
En esta ocasión Ana Zendrera nos hace llegar nuevos mensajes. Que los disfruten y, por favor, sean un poco trasgresores.
las estadísticas serían todavía mucho peor. Hay ya un diferencial de ocho puntos entre sexos. ¿Quién lee más? Las mujeres?. ¿Quiénes parece que leen cada vez más? Las mujeres. ¿Quién lee menos? Los hombres ¿Quiénes parece que leen cada vez menos? Los hombres.
Aquí no existe, aparentemente igualdad y la brecha parece que se va abriendo cada vez más. ¿Será por el anásisis de soportes que se hace?
Lo que dice el estudio: En lo relativo a lectores frecuentes resaltanlos porcentajes de mujeres, personas de hasta 34 años, universitarios, ocupados y estudiantes, residentes en municipios de más de un millón de habitantes y las personas de clase social alta-media alta.
Gamoneda dio ayer un ejemplo vivo de cómo la opulencia puede esconder ese libro, aunque sea único, que nos lleve a la lectura. ¿Hará reflexionar su discurso a los hacedores de Planes de lectura?
La Xunta se suma también a la política del gasto en relación a la lectura . Decimos del gasto y no de la inversión hasta que no se demuestre que lo gastado hace que se modifiquen realmente hacia arriba los hábitos lectores de la población, cosa que, hasta la fecha, no parece ocurrir .
También puede suceder, y esto vale para todos los análisis y tendencias, lo que muy acertadamente ha señalado Carlos Lomas: Habitamos en un mundo audiovisual, en una iconosfera en la que dominan los mensajes televisivos y publicitarios, en el que Internet cada vez más configura un espacio comunicativo sugerente y absorbente, en el que la incesante e interminable revolución tecnológica está impregnando a toda la sociedad y, especialmente, a adolescentes y a jóvenes, y eso hace que su tiempo no sólo lo empleen leyendo libros, sino también viendo televisión, yendo al cine, leyendo cómics, mirando anuncios publicitarios o navegando en Internet […] Los alumnos no leen tanto como quisiéramos, o quizá leen otros textos que nos son ajenos, pero eso es lo que hay y hay que trabajar a partir de ahí. (Carlos Lomas en Juan Domingo Argüelles; Ustedes que leen; pag. 171) (Las negritas son nuestras).
Ya lo dice el refrán: "¿A dónde vas? Manzanas traigo"
No he visto recogida en la nueva ley ninguna reflexión sobre el efecto reparador y de descanso que el libro puede llegar a tener.
Vía Brétemas llego no a esta nueva función, la de asentar la cabeza, que ya muchos hemos disfrutado alguna vez, quizás sobre todo en épocas de exámenes. Nunca las ideas están más cerda del libro que en esta posición.
Ya habíamos señalado con anterioridad que parece que gracias a los panes, a las encuestas o, quizás, a no medir adecuadamente los datos parecen decirnos que el número de lectores tiende a la disminución. ¿Ocurrirá con la compra de libros lo mismo?
Los datos son peores y escalofriantes. No tenemos, además, por qué ponerlos en duda.
Habría una primera conclusión inapelable: en el período del 2000 al 2006 los compradores de libros han disminuido en un 50 por ciento.
Nótese, además que el crecimiento ha sido continuo a lo largo de todos los años y tirando de hemeroteca no he encontrado ninguna declaración relevante de preocupación por este fenómeno ni por parte de la industria ni por parte de las distintas administraciones. Al mismo tiempo las cifras de comercio interior se mantienen en un crecimiento plano lo cual podría indicarnos que la propiedad de los libros se concentra cada vez en menos manos.
Si al igual que el tiempo, como ya señalábamos en una entrada anterior el uso o no del mismo es un criterio de valor lo mismo ocurre con el dinero. Si cada vez son más los que no gastan en libros ya que no compran y además se supone que no compran ni para ellos ni para otros la presencia social del libro podría tender a desaparecer o a ir convirtiéndose en una cultura de élites.
Todo ello choca también con el aumento continuo de publicaciones y de títulos puestos en la calle que cada vez tienden a satisfacer a menos lectores y menos compradores.
Ya señalaba Goytisolo que la lectura, y la compra añadimos nosotros, es escasa, cada vez más escasa.
El libro de nuevo una ocasión para generar una conversación y encontrarse con personas a las que uno aprecia.
De la mano de la Alhóndiga aterrizó por Bilbao, ayer y hoy, Carles García Domingo y sus compañeros. Nos conocíamos hasta la fecha vía correo electrónico. Ni siquiera habíamos podido poner voz a nuestros textos electrónicos hasta ayer que pudimos poner voz y música. Enterarme que también existe la gaita riojana que aunque haya partido de baloncesto, procesiones por el centro de Bilbao y 2500 sufridores desplazados a Santander para ver de nuevo perder al Athletic queda todavía gente en Bilbao, niños pequeños y grandes, que llenan el espacio habilitado por la Alhóndiga para realizar una apuesta, como la propia Marían Egaña me comentaba, de calidad y que, además, ha conseguido lograr la complicidad de unas cuantas librerías. Este puede ser un camino interesante.
Una idea para el futuro: descentralizar un poco más la actividad y aprovechar esos propios espacios libreros u otros para realizar una oferta de actividad más cercana y quizás con una cierta idea de itinerancia.
Los lectores o los poco lectores son como los políticos, como algunos políticos del "puedo prometer y prometo". El problema: el tiempo. La mayoría parece que leería más si tuviera más tiempo. ¡Qué fácil es manifestar voluntades sobre algo que no compromete!
La pregunta sobre acuerdo o desacuerdo parece estar formulada en los siguientes términos: Dígame su grado de acuerdo con la siguiente frase: “ me gustaría dedicar más tiempo a la lectura de libros” . Supongamos que a las mismas personas les planteáramos también no sólo la lectura de libros sino actividades incompatibles con la lectura o planteadas como excluyentes en el uso del tiempo: ir al cine, estar más tiempo con los amigos, hacer turismo cultural, disfrutar de la naturaleza..... Probablemente la respuesta sería también afirmativa en todos los casos. Lo interesante sería poner la lectura en relación con otras actividades que pueden ocupar también el tiempo libre. En ese caso podríamos medir quizás con más precisión la posible "intencionalidad lectora".
Todd Gitlin ya nos ha dicho que lo esencial es el modo en que vivimos nuestro tiempo –o el modo en que lo gastamos, por utilizar el término que expresa su escasez inherente- define cómo somos. Lo que creemos, o decimos que creemos, es secundario.(Enfermos de información; pag. 32)
Quizás sea mucho más interesante la "franqueza" de los no lectores: el 67% dice que no les gusta nada la lectura. Ello quiere decir que el 30% de la población en números redondos ni siquiera se plantea la posibilidad de acercarse a la lectura.
Tampoco está tan claro que la gente realmente desee más tiempo para hacer lo que sea. Parece que sin más tiempo no habrá más lectura. Habrá que ver de hecho si el tiempo o la posible disposición del mismo se utiliza fundamentalmente para leer, pero como también nos cuenta Gitlin más adelante, en su momento la gente optó por querer tener más cosas que querer tener más tiempo y ello sigue siendo la clave actual de funcionamiento: …aunque protestasen por la cantidad de horas trabajadas, los obreros preferían buscar la felicidad a través de los productos de consumo que disponer de más tiempo libre…Tras la Segunda Guerra Mundial, el gobierno fomentó con subvenciones…la demanda de un modo de vida más consumista por parte del ciudadano reprimido. La suerte estaba echada: la gente prefirió el dinero al tiempo, optó por buscar los placeres y el confort en la adquisición de bienes que, con toda seguridad, quedarían obsoletos cada vez más rápido, en lugar de perseguir el ocio colectivo o la virtud cívica. (Todd Gitlin; Enfermos de información; pag. 99).
Quizás sea bueno quebrar ya la ingenuidad de que la culpa la tiene el tiempo sobre todo cuando para casi todo parece que nos adentramos, además, en "tiempos" de sequía.
(Baricco) El problema de la lectura, a final de cuentas, es esto. Si partimos del supuesto de que cada joven que no lee es una pérdida para la civilización, pertimos de un supuesto erróneo. Estúpido. No es del todo cierto que, dentro de 150 años, la lectura será el modo, la forma más apta para la creación de sentido, para aprehender la vitalidad de lo real. (Juan Domingo Argüelles; Ustedes que leen , pag. 65)
En relación a tiempos anteriores la gente cuánto percibe que lee. Además de lo que los datos digan la percepción de la realidad es sumamente importante. Es en el fondo nuestra sensación interior que en nuestro quehacer diario tiene un peso importante.
La percepción parece, en este sentido, o negativa o realista: es más el número de personas que percibe que lee menos (un 31,3%), no quiere decir que sea cierto, que los que perciben que leen más (un 28%), tampoco quiere decir que sea cierto, pero su incidencia en la verbalización es importante: ¡Mira. Yo creo que leo menos que antes! o ¡Mira. Creo que leo más que antes! Si los que perciben que leen menos son más que los que perciben que leen más nos encontraremos con un doble reto: el primero comprobar si ese hecho es cierto ya que el sentimiento "negativo" de leer menos puede venir producido por la realidad de cada individuo o por una cierta presión social que incidiendo tanto en la importancia de la lectura pueda traer como consecuencia un menosprecio o un menos valor del tiempo leído, aunque éste sea el mismo. El segundo analizar el peso del mensaje o de los mensajes que se están dando en relación a la incidencia que tiene en la propia percepción de los sujetos. Si se da un cruce de cierta culpabilidad que lleva a sentir que se lee menos, aunque esto no sea cierto por parte de los que leen, si este hecho se verbaliza y lo verbalizan más los que sienten que no leen que los que leen podría ocurrir que los que no han leído nunca piense que para qué van a leer si los que dicen que leen dicen que leen cada vez menos.
Yo cada año leo más o por lo menos así lo percibo.
Y en este leer y no leer quiero traer aquí la presentación a la que fui invitado el otro día por 451 editores. Fue un placer encontrarse con alguna gente, pero, sobre todo, escuchar y poder charlar con Elia Barceló .
Compartimos edad nuestra y de vástagos y estilo desenfadado en nuestra indumentaria habitual de trabajo "casero" por lo que pudimos saber. Pero lo que realmente me pareció interesante fue reencontrarme con el valor de la escritura como palabra dicha y pensada con lentitud que va más allá y adquiere una dimensión distinta a la palabra hablada.
De hecho hoy he vivido esa pequeña experiencia en mis carnes. Permitirme un "poquito de ego". Me he encontrado con un titular que comparto, se supone que salió de mi boca, pero que en el transcurso de la conversación no fui consciente de haberlo dicho.
Toman fuerza con ello los dichos de "las palabras se las lleva el viento" y "lo escrito, escrito está".
¿Tienen realmente las campañas y planes de fomento de lectura alguna incidencia real sobre las tipologías lectoras?
Estos son los datos que recojo de los estudios del 2000 al 2006.
Algunas de las conclusiones que sugiero para debate y discusión:
- En el 2000 había menos no-lectores que en el 2006 y consecuentemente más lectores.
- Las modificaciones parecen darse más de los lectores ocasionales a los frecuentes que de los no-lectores a lectores.
- Las actuaciones realizadas, los planes desarrolados y las políticas trazadas parece que no han conseguido superar la brecha entre lectores y no lectores. Han sido, por lo tanto, ineficaces e ineficientes.
- Estas conclusiones no las he visto reflejadas en ningún estudio.
Bueno, ya hemos terminado de dar una lectura completa al informe de hábitos de lectura.
Al leer el del año pasado nos fijamos, principalmente, en los más leídos, los lugares de compra, los descuentos y el acceso al libro. Intentaremos abordar estos y más temas nuevos en entradas que, procuraremos, no sean excesivamente largas para no convertirlas en un monográfico diario que hay que dejar también espacio y tiempo para otros temas.
Por ahora, vaya la segunda tanda de conslusiones "irreverentes":
- Para la mayoría de los usuarios, casi el 80%, las bibliotecas tienen una suficiente dotación de libros.
- Internet es uno de los mejores aliados de la lectura de libros. La prensa deportiva, uno de los peores enemigos de la lectura de libros.
Dicho lo cual iremos poco a poco comentando y atreviéndonos de manera quizás osada a ir más allá de los datos porque habría que preguntarse: ¿Tiene sentido un informe sólo de porcentajes, de más y menos sin valorar con claridad lo que ello supone después de varios años de inversión de dinero público?
Los Mexicanos se han atrevido a dar sus datos de hábitos de lectura a una serie de personalidades y han recogido sus aportaciones, críticas muchas veces en cuanto a los resultados y a la metodología en un libro recomendable: Encuesta Nacional de lectura. Informes y evaluaciones , coordinado por Daniel Goldin.
13 personalidades han hecho distintas lecturas de una misma información.
Lo que hasta ahora he visto en general sobre los comentarios de datos de los Hábitos de lectura españoles han sido rebotes de notas de prensa, poca elaboración y poco comparado con otros años o con intentos de hacer algunas series temporales más largas. Ya hay datos de 7 años vista y, curiosamente, en la mayoría de las ocasiones sólo se ofrecen comparativos sólo con el año anterior.
Se debe suponer, en cualquiera de los casos que los datos son consistentes y que, por ejemplo cuando hablamos de lectores y no lectores podremos hacer comparativos de ese tiempo.
Ahí van algunos datos no publicados:
- En el 2007 hay más no lectores que en el año 2000. Entre los vascos, de las vascas no se dice nada, parece estar claro.
- La cifra de lectores frecuentes no disminuye más gracias a las mujeres.
- Son más los que perciben que leen menos que los que perciben que leen más que antes.
- La gente dice que no lee más por falta de tiempo. Si tuviéramos más tiempo realmente ¿sería seguro que leeríamos más o haríamos otras cosas?
- Sólo un 9% de la población compra un libro al mes o más.
- Cada vez parecen ser más los que no compran.
- El ensayo parece ser siempre literatura y nunca humanidades.
Seguiremos, seguiremos.
Quien quiera empezar a hacer comparativos y tenga tiempo y quiera dedicarlo a mirar los estudios que es una forma de leer, incluso, puede ser una lectura por entretenimiento aquí tiene la serie completa: 2000 , 2001 , 2002 , 2003 , 2004 , 2005 , 2006.
"Los estudios cuantitativos buscan dar respuestas numéricas a preguntas de apariencia inofensiva, como cuánta gente se comporta de tal o cual manera, qué nivel de aprobación tiene la propuesta x.... Rodeados de un aura científica, que se expresa con cifras de engañosa precisión (casi con tantos decimales como uno quiera), a menudo ocultan sus propias carencias (Tomás Granados; pag. 68) del libro anteriormente citado.
Algunas entradas con, en mi opinión, "otra lectura"
Permítasenos hoy domingo hacer un juego de plabras y poner un poco de ironía en esto de la lectura.
La Junta de Extremadura con inteligencia, probablemente, seleccionó un espacio bastante habitual de paso, como es la farmacia para poner en marcha una actuación con el nombre de recetas de lectura.
Claro, cuando entramos ya en estos campos que, en muchas ocasiones, requieren prescripción facultativa hay que andarse con cuidado, el enfermo, más teniendo en cuenta a veces las letras de los médicos debe tener claro lo que le han recetado y el farmacéutico debe ser fiel a la hora de expender la correspondiente receta.
Parece que con algún politico ha debido haber algún error en el proceso o, quizás, el se ha equivocado, mezclando las recetas del niño o joven con las del adulto.
Fíjense si hay que tener cuidado con las letras de los médicos y farmacéuticos que hasta estos confunden precio con premio.
Sólo me quedan un par de dudas:
¿Caducarán también los “medicamentos” recetados en las recetas de lectura?
¿Habrá que ir a tratamientos más individualizados para que no provoquen alergia a algunos políticos que parecen estar especialmente sensibles?
Yo creo que todo esto va a ser por el polen que se ha adelantado.
Desde la época sumeria se dice que no se lee suficiente o que se lee cualquier cosa. Desde hace 5.000 años. Yo creo que el problema es otro. No se trata de una cuestión estadística, sino de cómo se lee y de la importancia que se da a la lectura en la sociedad. Ahora, el libro se ve más como un objeto meramente de diversión, que dura lo que dura un viaje en tren, y no como la memoria de nuestra cultura. Eso es lo que me parece peligroso. (Alberto Manguel )
Esto deben pensar en Valencia en función de lo que leemos en Tirant al Cap. Por aquí ya sabíamos cómo se las gastan algunos hace ahora un año más o menos.
Lo interesante sería saber en qué se lo han gastado o, lo que igual sería peor, quién se lo ha quedado.
Lo tenía guardadito hace tiempo y como muchas veces ocurre lo urgente, notas recientes, tapa lo i portante, notas más sosegadas o referencias más claves.
El trabajo está realizado en Murcia . Me gusta para empezar el nombre "lectura pública" que sitúa claramente la responsabilidad en manos de quien debe estar, por lo menos en cuanto a infraestructura se refiere, tanto de espacios como de contenidos. No vaya a ser que algunos piensen sólo en ladrillo y nos cuelen el cemento por libros o contenidos de interés. Conozco a parte del equipo que lo ha realizado. Me merece confianza y sé de la seriedad en su trabajo y de su compromiso e interés por compartir experiencias.
Ahora que estamos a principio de año creo que es un buen ejemplo para intentar abordar en otras comunidades este mismo análisis.
Como siempre una pregunta en el aire. ¿Sería posible que los responsables públicos se pusieran de acuerdo en algunas metodologías de análisis para poder establecer tanto posibles comparativos como para poder tener como ejemplo modelos de buenas prácticas?
Acaba de hacerse pública la "nota de prensa " en relación a los hábitos de lectura del 2006. A fecha de hoy los editores no han colgado, todavía, el estudio completo en su web.
Me parece muy pertinente la reflexión de César Coca sobre el "exceso de datos" como instrumento sanador y creador de "buena conciencia": sabemos que no acabamos de ir bien, pero intentamos estar continuamente encima del fenómeno de la lectura.
Si se fijan en la nota hay algunas cuirosidades, de los datos hablaremos cuando podamos leerlo entero. Por ejemplo ¿cuál es el criterio para considerar una obra como literatura?. ¿Es la Biblia literatura? Según el estudio sí. ¿Son los libros de Harry Potter literatura? Según el estudio no. Tampoco es literatura "El Señor de los anillos", por ejemplo. Curiosas clasificaciones. Se les clasifica de Infantil-Juvenil como si esta clasificación lo dejara fuera de la literatura. ¿Está alguien seguro que Coelho es más literatura que las obras que paracen en infantil-juvenil?
La clasificación de infantil aún con ello resulta curiosa. La encuesta mide los hábitos por encima de los 14 años. ¿En qué franjas de edad ha situado los límites? ¿Los libros situados en infantil-juvenil sserán sólo leídos por los lectores de, pongamos 14-17 años? Situemos ya a los 18 la mayoría de edad y, por lo tanto la capacidad de entrar en lo que se clasifica como Litearyura en la encuesta.
Los grandes datos, vuelven a esconder el matiz. Los autores que aparecen son más de lo mismo, basta con dar un vistazo rápido con los datos de años anteriores.
Una reflexión final que tomo prestada:
Tomar iniciativas para cambiar las cosas exige no sólo lectura sino, fundamentalmente, “organización social”. Y hasta ahora no conozco ninguna campaña oficial, ni ningún intelectual preocupado por la lectura, que invite a leer y a “organizarse”. Leer para sentir placer en medio de la tragedia nacional les suena aceptable, pero leer y organizarse para cambiar las cosas empieza a sonar incómodo. (Gregorio Hernández en Juan Domingo Argüelles; Historias de lecturas y lectores ; pag. 181-182)
En fechas recientes un conjunto de editores reivindicaron una mayor visibilidad y un tratamiento más digno de la literatura infantil y juvenil. No sé qué cara se les habrá quedado al ver lo que El País ha puesto en marcha, amén de los anuncios que han acompañado al lanzamiento.
Un conjunto de personas profesionales y lectoras hemos firmado una carta de reflexión y protesta. Poco favor hacen al libro y a la literatura infantil y general actuaciones de este tipo que pretenden, además si fuéramos al fondo utilizar el libro como reclamo para la compra de otro producto, algo específicamente prohibido en el nuevo texto legal.
La literatura, en cambio, requiere lentitud, requiere que te detengas, que reflexiones, que nunca alcances una conclusión. Nunca puedes saber si Don Quijote está loco o no. Como sociedad tenemos que decir que el acto intelectual es importante. No puedes pedir a un adolescente que lea cuando le estás diciendo que toda actividad que no te dé una ganancia inmediata y visible es inútil. Creo que no existen seres humanos no lectores. En la sociedad actual es como si fuésemos misioneros de una religión en la que la iglesia central ya no cree". (Alberto Manguel )
Si pensamos desde la lógica del usuario y de las nuevas tendencias que llevan hacia la movilidad, el uso individual y silenciosos, la selección de contenidos a la medida, quizás resulte que el soporte más avanzado sea el libro que ya evolución hace mucho hacia esa demanda de sus usuarios.
Lo importante ya no es que se lea, sino dónde se lea. En las campañas con el Ministerio sólo aparecen los llamados editores de libros, sean estos buenos o malos y en esta otra aparecen sólo los de prensa, sea amarilla o seria.
Algún maligno podría decir que ¡qué mas da!, que en la mayoría de los casos son los mismos perros con distintos collares y no le faltaría razón.
A ellos sólo les importa que se lea, mejor en sus libros o periódicos, anunciados en sus televisiones, sean buenos o malos, gratuitos o de pago, que de las formas de hacer negocio ya se encargarán ellos.
Uno de los grandes encantos de la lectura y de la meditación es tener a mano ambas posibilidades y demorarlas, suspenderlas cautelarmente…, (Álvaro Pombo; La fortuna de Matilda Turpin ; pag. 308)
Pensaba yo que, al igual que a menudo la lectura al ir unido a escuela y a su fracaso con algunos alumnos en su proceso educativo que trae como consecuencia el rechazo a las actividades y hábitos lúdicos, cognitivos e instrumentales a las que va unida su actividad, incluyendo entre las mismas también la lectura tanto en su aspecto instrumental como lúdico y cognitivo.....digo que lo mismo pero con mayor incidencia por la carga emotiva y pasional que tiene puede ocurrir con el fútbol..... Ayer mismo vi a unos editores sufridores del Atléctico de Madrid que no sé yo muy bien si estaban como para que les hablaran en ese momento vital vísperas del partido de copa de libros y lectura.
Pensaba yo cómo veran nuestros vecinos de la Real Sociedad, por poner un ejemplo, digo, ya que el actual presidente de la Liga de Fútbol Profesional fue el anterior preseidente de la Real que quedó tocada tras su gestión en su situación económica y ahora arrastra un toque serio en la puntuación. Digo yo que los realistas viendo perder a su equipo y hundirse quizás en los puestos últimos no sé si verán la lectura o la presencia de sus jugadores en campañas de promoción con muy buenos ojos. Yo, personalemente prefiero que, por ahora, los del Athletic no se dediquen a promocionar libros de liderazgo y autoayuda, por ejemplo.
Esto de buscar experiencias de éxito alrededor de un sistema de sube y baja puede ser peligroso. ¿No podría llegar a ocurrir que la lista de los más vendidos viniera marcada porel puesto que ocupa en la ligael jugador que recomendó el libro? Esto podría incluso ser no jugar limpio del todo desde el momento en que hay algún editor, o algunos, con participaciones accionariales importantes en los clubes. Piensen también en la posible incidencia que puede tener la consecución de un gol espectacular si el jugador que lo ha materializado es recomendador de libros....
Sin dejar de lado los posibles fenómenos de lectura de masas o rechazos globales que se pueden dar alreddedor de determinados libros. ¿Qué libro podría recomendar Piterman, por ejemplo? ¡Pobre editor y pobre futuro de su libro!
Todo un nuevo mundo de sensaciones se abre a nuestros pies fruto de los pies de otro.
Esperemos que los pies, de unos y otros se muevan con talento y juego limpio. Quizás incluso algunos tengan que aprender antes de coger gusto al leer a saber qué es un balón .
Antes de entrar en el meollo del comentario me gustaría aprovechar la ocasión para señalar las posibilidades cruzadas de conversación que dan los blogs. La referencia que señalaremos a continuación se ma sido facilitada por Julen y me demuestra, lo ha hecho ya otras veces, que las conversaciones no vienen sólo dadas por la inmediatez de lo escrito, sino por estar al tanto de los intereses de los otros, lo cual, en mi opinión es mucho más sutil y requiere más implicación en la medida que el grado de proactividad que se necesita es mucho mayor al no haber impulso inmediato que genere no una respuesta sino una invitación en modo de sugerencia a través de un enlace propuesto. De ahí el gran valor que le doy a estos envíos que llegan por correo pero que suponen el tener a alguien presente con sus intereses.
Dicho esto creo que la reflexión que Julen me hace llegar propuesta por personas de la Universidad de Vic es de sumo interés ya que va más allá de la miopía, por visión corta, que a menudo algunos editores parecen señalar en relación a la escasa comercialización de libro universitario, señalando, casi, a la fotocopia como único enemigo. Enemigo que, por otro lado, les puede procurar pingües beneficios, en función de los repartos que se realicen de los dineros de Cedro.
El problema no se sitúa en los soportes sino en la aparenete incapacidad de "concentrarse durante un período de tiempo ante un texto escrito" que no tiene por qué ser un libro.
Situar quizás el problema en la universidad sea, también, al mismo tiempo un planteamiento chato que dificulte la solución. Probablemente, en la universidad se manifieste un hacer latente que, al final se tiene que enfrentar con el hecho de la textualidad. es decir, es el momento en que los posibles hábitos personales para el manejo textual se tienen que hacer patentes por "obligación" curricular.
No me preocupa, en este caso, tanto las consecuencias sobre la industria editorial. No creo que sea lo relevante en este caso. Me parece más significativo, la constatación de la falta de concentración y la durabilidad temporal ya que uno supone que si no hay concentración para leer es posible que tampoco exista para escribir y esto, a futuro y según para qué profesiones puede ser de consecuencias más serias.
Algunos especialistas demandan la inclusión de la literatura infantil en la formación del profesorado. Algunos editores se quejaban hace unas fechas de la invisibilidad de la "literatura infantil" y constataban la "necesidad vital" de la misma.
Detrás de ello no tengo tan claro, en un caso y en otro, que haya un interés real o un posicionamiento curricular y empresarial.
"Si relacionamos el cine con la literatura, si relacionamos la publicidad con la poesía (como hacía Roland Barthes) y si utilizamos las tecnologías informáticas para fomentar hábitos de lectura y escritura, se abren a partir de ahí perspectivas importantes de trabajo docente. Los alumnos no leen tanto como quisiéramos, o quizá leen en otros textos que nos son ajenos, pero eso es lo que hay y hay que trabajar a partir de ahí. Hay que volver a plantearse cuáles son las estrategias más eficaces de la animación social y escolar a la lectura y liberarnos de los corsés tradicionales de la educación literaria si de veras deseamos que los alumnos y las alumnas no huyan aún más de lo que ya huyen de la lectura literaria y del disfrute inmenso del placer de leer". (Carlos Lomas en Juan Domingo Argüelles; Historias de lecturas y lectores ; pag. 250)
Veo la idea de la lectura como una actividad minoritaria, prescindible en la mayoría de los casos y fuera de las metas familiares. Las familias no tienen la lectura como un propósito de integración interna. Tampoco es ya una causa social, que pudo haberlo sido hace un siglo, ni desde luego una obligación personal. Entró ya en el terreno de las opciones. La lectura es ya una empresa alternativa. (Carlos Monsiváis; ABC 02/12/06)
Dos iniciativas a modo de calendario de la Fundación Alonso Quijano y de Conaculta. Uno anual y otro perpetuo. Para que la lectura nos entre por los ojos de la cocina que es, por lo menos, donde yo suelo ver los calendarios.
Diez principios que nos deben hacer reflexionar. No sólo a los mexicanos, sino a todos los que de uno manera u otra, estemos donde estemos, andamos metidos en estos "líos" de la lectura.
A quiénes: textos de Jorge Herralde, Fernado Savater, Manuel Borrás, José Ángel Mañas, Juan Eduardo Zuñiga; Luis Magrinyá, Fernando Marías, Clara Janés.... dentro de un especial sobre literatura infantil y juvenil de Babelia
En México también andan a vueltas con el Fomento de la lectura y la medidión de hábitos. También, quedan interrogantes abiertos sobre si realmente se está preguntando lo que se tiene que preguntar, si las encuestas permiten, ciertamente, que las claves del fenómeno lector salgan a la luz.
Aún con todo y mirando al futuro, los datos no parecen ser desesperanzadores.
Un aspecto interesante de la encuesta es que muestra claramente que el interés (o desinterés) de los padres en la lectura se reproduce en los hijos. Habría que medir esto, no sólo en los hogares, sino en las escuelas y universidades. Una encuesta centrada en el mundo escolar, seguramente mostraría que los maestros no leen, y que su falta de interés se reproduce en los alumnos, por lo cual multiplicar el gasto en escuelas y universidades sirvió para multiplicar a los graduados que no leen.
Desconocemos si la Ministra de Cultura habrá tenido en cuenta informaciones y reflexiones como las que aquí se realizan y que, por lo menos, deberían hacer pensar si el fútbol y los futbolistas es una mediación adecuada .
Interesante, sobre todo, por la contextualización que se quiera dar al hecho lector.
Siempre podemos pensar que esto sólo lo hacen los ingleses y que quizás sea una de las consecuencias del precio libre.
- El problema es que de tanto repetir que leer es un placer ha llegado a sonar a frase hecha, a publicidad inventada por escritores y editores para hacer clientela.
Al final tienen ya su plan que suponemos responderá también a las especificidades y características de los lectores madrileños y su ecosistema tan distinto, como en casos anteriores, que el resto de los lectores.
Es increíble el peso que tiene la realidad autonómica y territorial en esto de la lectura.
La novela es una colaboración a partes iguales entre el escritor y el lector, y constituye el único lugar del mundo donde dos extraños pueden encontrarse en condiciones de absoluta intimidad. (PAul Auster en la entrega del Premio Príncipe de Asturias)
Ni siquiera se han presentado suficientes libreros para cubrir los locales ofertados.
Cuando cada vez hay una reflexión y realidad más importante y clara de convertir a las ciudades espacios de convivialidad, ¿qué sentido ciudadano y cultural tiene crear "ciudades temáticas"?
Muchos habréis visto la imagen de Pepu Hernández en el recibimiento de la selección en la Plaza Castilla cuando pronunciaba y decía que había algo de lo que en el futuro se iba a hablar mucho: BA LON CES TO.
¿Os suponéis esa misma imagen diciendo: LEC TU RA?
Yo no acabo de verlo.
Desconozco cuál es el motivo pasional que une las campañas de Fomento de la Lectura a determinados deportes . Ya lo era el ciclismo, aunque a mi amigo consultor-lector no le he escuchado nada sobre el placer que produce la lectura encima de la bicicleta. Se hizo un intento con el fútbol que se quiere volver a repetir y, ahora, se une el baloncesto. Algún librero podría haber asesorado si esto tiene mucho sentido y si cuando él piensa en baloncesto la lectura no deja de sonarle a música celestial. También algún editor podrá hacer un seguimiento de primera mano entre gol y gol y recoger, posteriormente el efecto de los anuncios en el estado anímico-futboleto de la afición que nos trasladará fielmente los domingos a la noche a través de estos espacios blogeriles.
Las ideas de los sorteos, es decir de dar gratis, son siempre estupendas. Trabajan con claridad las posibles actitudes de valor del soporte o producto que si me toca por azar tendrá, precisamente, el valor de la casualidad no convertida o trasformada en hábito.
Una reflexión en boca de otro sobre este modelo de campaña:
No hay nada que sustituya a la relación personal…No creo que esto se pueda sustituir por cualquier medio masivo. Está muy bien lo que se hace en televisión, periódicos, radios, pero tengo la impresión de que es una invitación a la lectura dirigida a quienes ya de por sí leen, y a quienes la reseña de un libro, el comentario en la radio o en la televisión les pueden sugerir una nueva lectura o descubrir un nuevo autor, pero que ya están inmersos en la lectura. Difícilmente, alguien que no está acostumbrado a leer, que no sabe qué chiste tiene o por qué es importante, se va a acercar a los libros por un programa de televisión o uno de radio o por una reseña en el periódico. No hay nada que sustituya la presencia concreta de una persona con quien hablar acerca de los libros…Hacer publicidad masiva para decir que leer es importante no producirá necesariamente un alud de lectores. (Fernando Escalante en Juan Domingo Argüelles; Historias de lecturas y lectores ; pag. 103)
Dudo que sea fácil hacerse con este libro por España y la verdad es que por lo provocador del subtítulo (Controversias y mandatos, equívocos y mentiras sobre el libro y la lectura) y por lo que he disfrutado y pensado, estupenda forma de disfrutar, con la lectura de "Historias de lecturas y lectores" me muero de ganas.
Josep LLuis ¿no sería posible una pequeña tirada a este lado del charco?
Frase lapidaria entresacada de las notas de la reseña periodística: "El problema de la lectura es que se ha vuelto un tema"
La naturaleza había sabiamente dispuesto que las tonterías de los hombres fuesen pasajeras y he aquí que los libros las hacen inmortales. (Montesquieu)
Lean, lean , si piensan que alguna vez, por lo menos, puede ser bueno.
Ya he comentado en alguna ocasión que las lecturas que realizo suelen tener varios ritmos. Una primera lectura tomando notas, una recopilación y relectura de las mismas que, además, suelen pasar un documento y un tercer nivel de lecturas relacionadas.
Algunas de las lecturas relacionadas que ayer encontré de un libro en la red, en concreto de Historias de lecturas y lectores , han sido las siguientes y creo que son de interés:
Es curioso lo poco que aguantan algunas líneas de trabajo en el ámbito del libro y la lectura. El año pasado, suponemos que con motivo de "El Quijote" se lanzó una campaña bajo el título "Recomienda un libro". Al revisar los enlaces del blog me encuentro que ya no debe ser necesaria la recomendación y que ni siquiera es posible ver los libros que fueron recomendados.
¿Será que los nuevos índices lectores hacen ya innecesarios el boca-oreja o el pantalla-vista?
Tenía guardado como oro en paño un texto de María Moliner sobre el papel del bibliotecario al que llegué gracias a Brétemas. El tiempo va cambiando los contextos y la adecuación a los mismos, pero aún en tiempos de teórico acceso libre al "dominio público" y de grandes catálogos colectivos.
La misión, aún con todo, quizás se mantenga: "ahí radica precisamente tu misión: en conocer los recursos de tu biblioteca y las cualidades de tus lectores de modo que aciertes a poner en sus manos el libro cuya lectura les absorba hasta el punto de hacerles olvidarse de acudir a otra distracción".
Ricard Ruiz colabora con el Suplemento Libros de El Periódico, la revista Qué Leer, el Programa Via lliure de RAC-1, el Programa Serendípia de COM Ràdio, el Programa Dellibres de TV3-Canal33, y con Bibliotecas de la Xarxa de la Diputació.
Entre Granada y Castellón no quiero dejar de lado a Forges que nos acompaña en el camino
A la llegada, bien nos conocen, me encuentro con una pequeña joyita "Llegir per a Créixer " de la Fundació Bromera.
¿No se animará alguien a traducirlo al gallego, al euskera y al castellano. Quizás, también, sería interesante que el texto estuviera completo en formaro digital.
Por ahora yo ya lo tengo en papel.
Como hablaba con quienes me lo han proporcionado, se agradece a veces que alguien se tome el trabajo de ordenar y poner en claro o en negro sobre blanco ideas que a veces manejamos pero son excesico orden.
Nos deperezamos en este mes de agosto con la resaca de haber visto ayer en Antena 3 la mininoticia de la campaña playera del Ministerio y de los editores y con la información sobre la nueva oleada de los datos de hábitos de lectura.
No soy joven ya, pero pienso que si lo que ayer vi me parece ridículo, antiguo, trasnochado y chiringuitero algún joven que todavía lea puede pensar que "si esto es lo que piensan los mayores que hay que hacer para leer prefiero no hacerlo".
De los datos recojo tres lecturas distintas en tres fuentes de información: la visión negativa nos la da La Razón: leemos menos. Es lógico pensar que con la aparenete inversión que ya se lleva haciendo los datos podrían ser más esperanzadores. Al ABC no le preocupa sustancialmente cuánto se lee sino qué se lee. Se sigue leyendo lo mismo. En otra ocasión hemos mantenido que esos puntos de diferencia arriba o abajo podrían venir dados en función de un best-seller que en este año todavía no ha llegado a "explotar". EFE nos aporta un dato con futuro: los jóvenes son los que más leen. Esos jóvenes a los que tachamos de iletrados, mal preparados, con niveles de exigencia menores que los adultos leen más que nosotros.
Quizás sea el momento de pensar con seriedad en una afirmación que hace unos años realizó Antonio Basanta : En la promoción de la lectura, debemos dirigir la mayor parte de nuestros esfuerzos a quienes leen más que a los no lectores. (Antonio Basanta; Congreso Nacional de Libreros, Ourense 2002).
Los editores deben plantearse con mucha seriedad su planteamiento y posicionamiento ante los nuevos soportes y las Tic.
Año a año no nos dejan descansar. En la campaña anterior nos pusieron libros en los aviones y andando en bici ahora parece que los quieren llevar a algunas playas. No a todas. Habrán hecho un estudio, supongo, de las playas menos lectoras y allí centrarán la campaña de animación.
Algunas preguntas ingenuas:
- ¿Cuánto cuesta la campaña?
- ¿Es una campaña de animación o de comunicación?
- Existe ya una campaña cada vez más generalizada de bibliotecas de playa. ¿Se ha coordinado algo con dichas actuaciones ya existentes?
- Entre los elementos integradores de la campaña figuran los siguientes: 21.000 balones de playa, 4.200 conjuntos de palas con pelota, 4.200 cubos y palas y 4.200 bolsas convertibles en almohadas inflables. y ¿los libros?, ¿dónde están los libros para leer? Los libros te los tienes que llevar tú.
Todo un despliegue de material promocional y de ideas brillantes cercanas al conocimiento intangible: hacer lectores sin libros.
Es un proyecto que se desea plantear como abierto y en la presentación a posibles colaboradores se señala lo siguiente:
En el año 1988 la Universidad de Deusto, ante la constatación de que el fenómeno del ocio alcanza una relevancia social no conocida anteriormente al crecer su peso económico y del empleo en sus distintos subsectores, turismo, industrias de la cultura y la comunicación, deporte espectáculo y el hecho de que los ciudadanos cuentan con más tiempo disponible y dedican más recursos a la articulación de su experiencia de ocio, decide poner en marcha el Instituto de Estudios de Ocio, siendo, a fecha de hoy el único centro de carácter universitario ocupado de la formación, la investigación y la documentación en ocio en el ámbito español.
En los últimos años se ha detectado en la sociedad una creciente preocupación por el fenómeno lector elaborándose desde distintas administraciones planes y estudios sobre la lectura, sus hábitos y tendencias.
Esos estudios han reflejado la relación en algunos casos del fenómeno lector con el ocio y es por ello que desde este Instituto y desde nuestra especificidad universitaria queremos poner a disposición de los profesionales un primer proyecto formativo que, esperamos, sea el inicio de toda una línea y área de trabajo.
Nos gustaría poder compartir tanto este proyecto formativo como posibles líneas de trabajo posteriores con otras instituciones que desde sus sectores de actividad puedan estar interesadas en el mismo a través de distintas modalidades de colaboración que podamos establecer.
Plantea la posibilidad de asistencia real a las sesiones a distancia superando algunos conceptos, quizás, ya trasnochados de e-formación que impiden la posible intercatividad con el propio grupo tan de interés cuando, sobre todo, las sesiones presenciales tenderán a centrarse en "experiencias de éxito".
Ayer mismo hacíamos referencia, de forma indirecta , al proyecto de Urueña. Hoy leemos una nota de prensa donde se habla de la posible creación de otro "pueblo librero " en la provincia de Cuenca. Ya hubo, anteriormente, un intento fallido en Requena.
¿Será ello reflejo de la especulación inmobiliaria o del turismo temático? ¿Atraerán, realmente, los libros a posibles visitantes?
Quizás los matices estén entre pueblo, villa y ciudad.
Nos gusta más el concepto de "Ciudades lectoras " donde el libro y la lectura toman sentido en la cotidianeidad.
Se me había pasado y he llegado a él (texto legal) de rebote. Si algún día tengo tiempo intentaré hacer, es una idea que cualquier otro puede llevar a cabo, un comparativo entre los distintos planes, sus líneas estratégicas, sus objetivos, sus acciones, sus criterios de evaluación.....A la sombra de los mismos parece que la realidad lectora es muy diversa en este país o que no tenemos tan claro qué hay que hacer en cada una de las Comunidades. Me da la impresión de que no hay dos planes iguales. ¿Tan distintos somos de verdad?.
Hay acciones casi pioneras por otro lado que ni siquiera aparecen mencionadas en el plan. ¿Será que no tienen nada que ver con el libro y la lectura?
'La lectura es más que leer libros. Significa la capacidad del individuo de leer realidades, la capacidad de leerse a sí mismo, de leer al otro, y eso tiene una serie de implicaciones y valores, porque hay que considerar la lectura como un acto de aprendizaje necesario, pues solo los hombres necesitan la lectura para ello'
Esta afirmación, que compartimos, la realizó ayer el Director General del Libro Rogelio Blanco en el marco de unas Jornadas
¿Por qué no cambiar el nombre de la Dirección general y convertirla en Dirección General de la Lectura?
Hoy ha sido un día, mejor, una mañana en su primera parte aparentemente agitada. Leía en El País y también a través de Javier y de Pablo-Tokland la situación de "seísmo cultural". Sólo había escrito una frase en el "papel", folio reciclado que me acompaña a las mañanas: ni ver, ni oir, ni leer menos, sino de distinta manera.
La segunda parte de la mañana la he pasado con dos charlas con libreros de las cuales hablaré mañana y ahora en la lectura vespertina retomo un texto de Chartier presentado en el XXVI Congreso de la Unión Internacional de Editores celebrado el año 2000 en Buenos Aires. Dicho texto, leído en voz alta en su momento, se convirtió en artículo publicado en la Revista de Occidente de marzo de 2001, dentro de un número coordinado por José Antonio Millán. Texto que yo hoy he leído en silencio y que lleva como título ¿Muerte o transfiguración del lector?. En internet, curioso, he encontrado la versión francesa.
Reconozco que he hecho un mal subrayado del texto. Prácticamente todo me parecía importante, interesante o sugerente y pensaba: ¿a quién le interesa tanto ruido para no abordar con cierto sentido la situación? Chartier ya auguraba hace seis años, que en el fondo no es nada o es mucho tiempo, según cómo se mire que lo más probable es que en los próximos decenios se dé una coexistencia, no forozosamente pacífica, entre las dos formas de libro y los tres modos de registro y trasmisión de textos: la escritura manuscrita (que yo hacía hoya a la mañana), la publicación impresa (que yo leía a la tarde) y la textualidad electrónica (en la que ahora balbuceo).
El 78 por ciento de los franceses mayores de 15 años leen, por lo menos, un libro al año y el 15% leen más de 25 libros al año, el 72 por ciento de los mayores de 15 años han frecuentado alguna biblioteca. Datos para pasar envidia, pensar a dónde podemos llegar o creer que nunca llegaremos.
Ana Lorenzo, a quien no tengo el gusto de conocer, pero parece seguir lo que por aquí va "cayendo" me envía una, para mí, auténtica joya que, quizás, nos deba sonrojar o bajar nuestro tono "reivindicativo" en relación al fomento de la lectura.
The schools that we serve have told us that already there is a big impact - their standard of education has improved and they did well in the national examinations.
People are responding very well, because right now we have 3,500 registered members. That's more than you would have for your average static library!
People in this area are very poor, they cannot actually purchase books. Whatever they need, they have to buy with other necessities like food and shelter.
"En realidad, escribir es dar importancia: traer aquí, poner encima de la mesa, observar con detenimiento, escuchar con atención algo que consideramos revelador".
Espléndido artículo de Fernando Luis Chivite hoy en El Correo. Merecedor de presentarse al premio de la Sánchez Ruipérez.
Es curioso como pretendemos convertir todo en libro y no en lectura o en narración escuchada. Todo, parece, tiene que pasar aparentemente por el tamiz de un soporte externo a nosotros que, sobre todo en las "sociedades del libro" como dice Manguel tiene que tomar forma en dicho soporte porque parece que es el mismo, en su pape, simbólico, el que le da valor. Así hablamos de libro, libro electrónico, audiolibro... Aceptemos, pues, el término en este contexto pero con matices.
Ha habido y sigue habiendo diversas intentonas en relación al fenómeno audiolibro. Recogemos aquí una de las últimas referencias que hemos visto. Quizás algunos piensen que en una cultura de "orejas conectadas" puedan encontrar más mercado. Yo, todavía, no lo veo claro aunque ya esté el primer audiolibro en la red.
La Fundación Germán Sánchez Ruipérez, tal como decíamos, ya se ha empezado a tomar con cierto interés el fenómeno blog, incluso disponen ya de uno. Vía e-cuaderno llegamos a algunos de los primeros datos en relación a posible modificación en hábitos de lectura de los jóvenes, aunque sólo para Estados Unidos y en relación a la prensa.
La literatura es peligrosa porque actúa sobre los lectores justamente en sentido contrario que cualquier modalidad de transmisión de un "deber ser" consensuado socialmente. La literatura es búsqueda y descubrimiento de significados, y no reproducción pasiva de verdades digeridas por otros. Como el juego, como el arte en general, la literatura es gratuita, inútil, indomesticable.
De la mano de Javier Celaya y en el marco de los cursos que habitualmente organiza la Fundacion Germán Sánchez Ruipérez se han planteados las primeras reflexiones que nosotros conocemos sobre el papel que pueden jugar los blos en relación a la lectura y a la escritura.
1. ¿Desde dónde plantear el problema de la lectura? El libro es demasiado occidental.
2. No hay que reivindicar otra cosa que ser lector.
3. Nuestros desafíos tienen que ver con nuestras lecturas.
4. Si recosntruyeramos el perfil de nuestras lecturas tocaríamos, casi, la esencia de nuestra identidad cultural.
5. Somos cada vez más analfabetos.
6. El modelo de lectura ha sufrido un auténtico terremoto. Estamos en una época de transición y se necesita más generosidad que resistencia.
7. Nos encontramos en una situación de imposibilidad de pensar el futuro.
8. Cambio absoluto en los sistemas de información y comunicación. Se modifica, fundamentalmente, la relación informacional y, por tanto, el conocimiento modificando la economía del tiempo por la velocidad, alterando los mapas del conocimiento, globalizando el sistema de acceso y de uso, modificando nuestras actitudes y generando unos cambios culturales que no sabemos todavía describir.
9. Respecto a la lectura se modifica el sistema de acceso a la información que ha hecho saltar los procesos de aprendizaje. Conflicto entre el mundo de la realidad y el mundo de la vistualidad. Cambia el sistema de acceso y de representación.
10. La sociedad red es la nueva utopía.
11. Hay que evitar la exclusión y el olvido.
12. Todo ello tiene incidencia en los sistemas educativos que hacen "agua" en todos los sitios. Se da por sentado que esta batalla se va a perder.
13. Tenemos que llegar a construir nuevos sujetos del conocimiento.
14. Somos demasiado domésticos para considerarnos tan cosmopolitas.
Ayer, después del BBB, cuando volvíamos para casa, espero no descubrir ninguna intimidad, Julen me comentaba que todos los años se monta una excursión a la Feria del Libro de Madrid. Le comentaba que a mí como lector no me llama particularmente la atención. Está claro que a Julen no es al único que le gusta la Feria. Siempre que estoy en ella me acabo encontrando con gente de fuera de Madrid que "aprovecha la ocasión". Yo, al final, acabo aterrizando siempre algún día que intento justificar con "motivos de trabajo".
En este pistoletazo de salida que empieza en Barcelona con el Día del Libro, sigue en Sevilla, ya en Madrid que se presentó ayer, ya con alguna polémica o reivindicación.... hay también gente que no se encuentra excesivamente cómoda como parece ser el caso de Antonio Gamoneda cuando afirma: "No he pisado una feria, para comprar voy al librero y tampoco firmo libros".
Para gustos están hechos los colores y las Ferias.
Reflexiones de Manolo Rodríguez Rivero, en el marco de las reunioones y congresos celebrados el pasado mes, en relación al acto lector, el placer, el esfuerzo, la calidad y la satisfacción.
Teníamos pendiente, y nos llevará todavía un tiempo, recoger aquí algunas de las notas que fuimos tomando durante el Primer Congreso Nacional de la lectura celebrado en Cáceres.
Iremos, con calma, desgranando algunas de ellas que no serán ni la de todos los ponentes, criterio de selección, ni de todo lo que dijeron.
Empezamos por José Antonio Marina:
En relación a la lectura se mantienen discursos retóricamente bellos y educativamente inútiles.
La lectura es la herramienta básica de la educación ya que:
La inteligencia es estructuramente lingüística
La cultura se trasmite mediante la lectura y la palabra. La cultura plantea soluciones a nuestras vida y sin la palabra no accedemos a las soluciones
Nuestra convivencia está medida por la lectura. Las imágenes son emocionalmente poderosísimas y conceptualmente vacías
El sistema educativo disuade de la lectura. Algunas ideas
En primaria: adquisición de los automatismos de la lectura
No se debe unir estudio de la lengua con estudio de la literatura
La lectura debe ser la gran transversal educativa
Necesitamos un perfil y un pouesto de Bibliotecario escolar que:
Gestione una biblioteca
Seleccione los textos para alumnos y profesores
Anime a leer a las familias (clubs de lectura)
Hace jugar al libro un papel social
Organiza actividades transversales con todos los departamentos
"Para educar a un niño hace falta la tribu entera"
Suponemos, quizás que a Roger la "lectura en la cama" le ha servido de acicate para explorar nuevos espacios de lectura. Así llegamos a través de su blog a este nuevo espacio de lectura que, no nos engañemos, casi todos por no decir todos los lectores hemos usado.
Es posible, incluso, que algunos no lectores también lo hayan hecho, pero ese atisbo de desnudez y de cierta invasión de la intimidad les haya hecho decir que no leen cuando, en más de una ocasión, habrán ido acompañados del objeto lector a la taza.
Existen, incluso, amén del cesto que muchos usan, algunos artilugios con pinta de revistero-estante permanente que pueden ser de interés.
La primera impresión fue penosa y me vino de manos de la web donde no fui capaz de encontrar ni los horarios de la Feria ni un calendario ordenado de actividades ni una información viva y actualizada y, si uno tiene que desplazarse más de 300 kilómetros la información a través de internet se puede convertir en la primera puerta de entrada y, con ello, en el primer impacto positivo o negativo.
En función del presupuesto que se maneja, aproximadamente seis veces el que dedica el Ministerio todo el año para el apoyo de la dimensión cultural de las librerías, esperábamos, también y así lo escribíamos, logros en consonancia con ello.
La primera sensación a mi llegada, es cierto que no era ni por mucho la mejor hora, fue, casi, patética por su estado de vacío. No había prácticamente nadie a las 14:00. TAmpoco había mucha más gente a las 17:00
Es cierto que, posteriormente, a esos de los 18:00 el ambiente se empezó a calentar un poco más, pero sin llegar a llenos espectaculares. Tuve tiempo para hablar con políticos, personas de la organización, empresas de servicios, libreros, editores.... un abanico de parte de los interesados. Cierto que no hablé con los lectores, pero es que no había muchos cuando yo estuve.
Estas son algunas de las conclusiones y comentarios fruto de la observación y la charla planteados con ánimo constructivo y sin especificar por quién o por qué fueron dichos no vaya a ser que a alguien le "tiren de las orejas".
1. Quizás la más importante. Francisco Jarauta en el Congreso que se celebró recientemente en Cáceres , en cuya web, por cierto. no figuran todavía ninguna ponencia ni conclusiones y ya ha pasado un mes, señalaba que la lectura está o debe estar en las agendas de todos los gobiernos y en las mesas de discusión. Cuando alguien se acerca a una Feria que se define como Internacional y se centra en el libro infantil y juvenil, es decir, en los futuros lectores y en un segmeneto de mercado en crecimiento pensaba que iba a poder encontrar parte de ese halo de la importancia política en la muestra y lo que tristemente parece aflorar es que la poca visión política de los políticos la convierte en un espacio sin visión y campo propio o bien para el lucimiento o bien para la crítica sin excesivo fondo. Igual se debería haber mirado más a Madrid y haber tomado nota del modélico traspaso en la Dirección General del Libro con el cambio de Gobierno. Una Feria de esta dimensión, si realmente quiere llegar a ser acicate y referente sólo se puede hacer desde el consenso político, político y sectorial y político y ciudadano. Nada de esto parece que ha habido.
2. Las apuestas de calado requieren tiempo y hace dos meses todo el montaje estaba muy verde. Hay promesas de que el año que viene ha empezado prácticamente ya para poder hacerlo con tiempo.
3. De la web ya hemos hablado, pero es curioso el casi nulo tratamiento o presencia que tienen las Tic en el espacio. Es más los ordenadores que había, creo que tres o cuatro, estaban apagados cuando pasamos delante de ellos. Hay que ver si el acento, y esta sería ya una reflexión para el año que viene, la ponemos en Leer o en Libro y aún con todo podríamos plantearla desde la línea que Millán señaló muy acertadamente en Galicia ya hace unos meses: Me quedo con una frase: "Los libros son los envoltorios de papel en los que llegan los libros a nosostros. llevan bitios dentro".
4. El Espacio: Un pabellón continuo y no dos. El espacio de la cafetería debería ser aprovechado para unir los dos pabellones y pensar luego, posteriormente su sentido interno de circulación. Quizás habría que separar infantil y juvenil, quizás habría que reflexionar sobre los soportes....el proyecto lo debería marcar.
5. Si observamos el programa da la sensación de que no hay proyecto. No hay ningún enmarque a lo que allí pasa, a lo que se quiere provocar. Vemos exclusivamente un repertorio de actividades sin ningún elemento de unión entre las mismas mas que el tipo (conferencias, artes escénicas, talleres, exposiciones.....) lo cual impide o dificulta dos posibilidades por lo menos: organizarme un día, ya que en ningún sitio se recoge la actividad que hay a lo largo del día, o saber, realmente, en qué ejes de interés se está pretendiendo centrar la atención.
6. El mobiliario pensado para la librería no era el adecuado. Tampoco lo ha sido la catalogación de los fondos, por editoriales; pero difícil hacer algo distinto cuando los libros han llegado, prácticamente, con 48 horas de antelación.
7. Imagen gráfica dispersa. Demasiados modelos de cartel (3 por lo menos), tratamiento del logo poco claro......
8. Feria como contenedor, coherente con la falta de proyecto. Nos comentaban que más que dinero para proyecto, las instituciones se han dedicado a reciclar y reutilizar exposiciones que lo mismo podían haber estado esas que otras. Vimos, por ejemplo, en detalle las exposiciones del propio espacio Ferial, tratadas y señalizadas con cierta rapidez y poco cariño y más pausadamente la de "una ventana al mundo" por la que a lo largo de una semana habían pasado aproximadamente 420 personas. Estuvimos, de hecho, viéndola solos.
9. No tiene sentido que convivan dos Ferias. Las casetas de los libreros sobraban, por lo menos, en ese marco. Igualmente, hay que dar una vuelta a los horarios.
10. Es imperdonable que algunas Instituciones o Asociaciones que han sido invitadas no hayan hecho acto de presencia, quizás, desde una postura cómoda y poco arriesgada.
11. Lo segundo más importante o, quizás, lo primero. Cuando se tiene ganas de mejorar y no hay una posición de autosuficiencia, que en cambio aparece en otras instituciones del sector que oyen y no escuchan, todo puede cambiar, aunque el inicio, quizás no ha sido el mejor. Nadie me preguntó, aunque lo comentamos, qué era lo que estaba bien. Al revés, las personas más directamente implicadas que lo son todos querían saber qué era lo que nos parecía (empleo el plural porque íbamos más de una persona) que estaba mal con una clara idea de afán de mejora.
Esta es mi primera contribución a ello. Esperemos que sigan con los oidos igual de abiertos y que no se cierren cuando la Feria baje el telón el domingo, aunque ese día alguien podrá descansar un poco más y vivir con más tranquilidad.
Mañana se inicia la Feria más fastuosa hasta la fecha que tiene como centro el Libro infantil y juvenil en León y bajo el manto protector del Presidente del Gobierno que por algo es de allí.
En función del costo de su organización y si se desea medir su rentabilidad económica, al final todo impacto mediático en una industria, aunque sea cultural, debe tener cierto reflejo en caja, debería generar una ventas directas e indirectas por valor aproximado de 10 millones de euros. Tampoco es mucho pedir ya que sería sólo la mitad de lo que se dice que se vende en el Día del Libro en Cataluña.
Los datos de Comercio Interior parecen indicar que las ventas de libro infantil aumentan, lógico ya que, en parte algunas editoriales de texto están viendo su posible reconversión.
Emiliano Martínez, presidente de la Federación de Editores, ve la cita como una pequeña muestra de optimismo ante un año de no muy buenas noticias, por lo que parece se puede leer entre líneas de su texto.
Visitaremos la Feria la semana que viene y daremos una opinión in situ.
El País recogió con buen criterio en su suplemento de Babelia y convirtiendo en papel parte de la idea francesa la opinión de varios de los intervinientes de la cadena de valor en la creación de un libro de papel.
Material interesante e, incluso, de utilidad pedagógica.
En fechas recientes y coincidentes con otros eventos se celebraron en Madrid las Jornadas que bajo el título de Reimaginando la lectura recogieron distintas experiencias europeas.
Esta es la valoración general de la Ministra de Cultura y de Mónica Fernández sobre el desarrollo de las mismas, su opinión sobre las relaciones que se deben mantener entre lo público y lo privado y algunas de las claves de políticas públicas europeas en relación a la lectura.
El optimista, dentro de la teoría de la botella, siempre ve la botella medio llena. El pesimista, la ve medio vacía. Todo depende, también a la hora de verla con quién nos comparemos.
Si comparamos el fenómeno con lo que está pasando, por ejemplo, con el vino igual nos vamos dando cuenta de que la sobreproducción, sobre todo si es mala, trae nefastas consecuencias para la industria, sea del tipo que sea, incluso para la cultural.
En este país, el pequeño multilingüe, mientras las posturas políticas parecen intentar ir buscando posibles salidas a la situación la realidad alrededor de la lectura se va "crispando". Van desapareciendo las posturas intermedias. Hay más que leen y más que no leen. Cada vez hay menos que "hacen como si....". Los datos no acaban de convencer a Divergencias, precioso nombre en esta situación de "extremos lectores-nolectores" que lleva a algún medio a hablar del "núcleo duro" de los lectores. Cuidemos la terminología que leemos porque cualquiera puede llegar a pensar que al final los que leen son los que se oponen a otros procesos que requieren, también una lectura sosegada y sobria, estado que no se suele ver afectado por un buen vino bebido lentamente.
Se propugna la continua mejora de la red de bibliotecas, se supone que algo habrá avanzado en los últimos años. Se comenta y se escucha que los libros son caros. Se destroza, indirectamente, y se autodiluye, directamente, el tejido librero y nos encontramos que año a año, la población accede más a los libros por la compra de los mismos y menos por las bibliotecas.
Si aceptamos, temor que a veces los editores ya muestran, que puede llegar a darse un control por los grandes grupos de distribución larga, léase cadenas de librerías, grandes almacenes.... que seleccionan y escogern lo que quieren vender y, si es cierto, dudoso en realidad, que las librerías que venden libros siguen cerrando, cada vez se venderá más de menos.
Parece que la gente para leer quiere comprar y está bien. Al final una sociedad se define en cuál es el uso que hace de su dinero y del tiempo y no hay dinero mejor aprovechado que el usado, en este caso, leído.
A todo el sector se le suele llenar la boca con la solicitud, con sentido en mi opinión, del precio único, pero cuando se pregunta a los lectores y compradores si te hacen descuento allí donde vas a comprar nos encontramos con los siguientes resultados:
Este dato que nosotros sepamos es la primera vez que se hace público. ¡Lástima que no se haya preguntado el porcentaje de descuento! Quizás sí se haya hecho, pero no lo han querido hacer público.
Podemos ver que se pueden sacar algunas conclusiones malignas, sobre todo si nos olvidamos del libro de texto que, aún con descuento libre, hay un tercio de la población que lo compra sin descuento. Señal de que es posible valorar otros factores.
Si vamos al libro de leer vemos curiosidades como que hay más librerías haciendo descuento que Grandes Almacenes. No digamos ya si la comparación la hacemos con las cadenas de librerías. Vemos también que hay más editores que hacen descuento que quienes no lo hacen, aunque la venta, como es el caso sea a cliente final individual. Es más, los editores hacen más habitualmente descuento que las Ampas o los centros de estudio.
Los datos dejan dos o tres preguntas en el aire:
- ¿Compraría igual aunque no le hicieran descuento?
- ¿La realidad de las formas de ventas es compatible con una ley de precio único o la norma está ya superada por la realidad caudno más del 50% de los editores parecen incumplirla?
- ¿Se puede mantener desde la Federación de Editores un discurso coherente, en el sentido de avalado por la práctica o de la conexión entre teoría y práctica, con estos datos?
Más que mucho por pensar o por legislar, hay mucho por hacer.
Ya señalé con anteioridad que la Mesa que más me agradó del Congreso fue la de "Nuevas lecturas, nuevos lectores". En la misma, Antonio Rodríguez de las Heras predijo una edad de oro y esplendor para la lectura y escritura, visión, que choca en parte con la sensación que trasmitió la industria que dio más la impresión de leer la situación, utilizando metáfora evangélica, desde "odres viejos".
Los editores volvieron a contar la ya, casi, vieja historia de una base de datos común que tuvo sus orígenes hace ya más de cinco años, ¿se acuerdan algunos? con una iniciativa que se llamaba la O.L.E. (Oficina del Libro español) que dio lugar ya a una propuesta de base de datos que ha tenido que ir llevándose adelante en función de los dineros públicos recibidos para el desarrollo de la misma, quizás esta sea una de las grandes diferencias con el proyecto Google, ante el interrogante que plantea José Antonio Millán.
La noticia no es nueva, ya la recogimos aquí en Enero, aunque seguimos desconociendo, en parte, su lógica de funcionamiento. Si esta vez los plazos se cumplen en septiembre saldremos de dudas.
Aunque en este país hay mucha gente, todavía, que no lee, sobre todo mayores y no niños y jóvenes, no es inconveniente para que los posibles interesados sobre el fenómeno lector no podamos asistir a aquellos actos, jornadas y congresos que se celebran.
Así el Congreso de Cáceres ha silenciado las Jornadas que se han venido celebrando en Madrid de un carácter más profesional y menos espectacular. Si todo ha ido tal y como habíamos planeado junto con nuestros amigos de Innova, esperamos poder contaros algunos detalles de las mismas después de Semana Santa.
Aquello que, tal y como se nos ha recordado multitud de veces durante el Congreso, fue una idea de la República hace 70 años, es decir, la celebración de un Congreso sobre la lectura, ha sido clausurado por la Monarquía. Clausurado en su celebración que no cerrado a cal y canto. No vaya a haber algún mal pensado. Es, simplemente, una más de las curiosidades de esta vida moderna que en su modernidad pasa de la República a la Monarquía. Sin más.
Rosa Mora en su crónica de cierre en El País realiza una valoración positiva del mismo que, en su conjunto, no comparto. Sí que ha habido algunos atisbos que espero ir desgranando, pero, precisamente, en lo que eran sus objetivos aparentes como el de cruzar las propuestas de todos los sectores vinculados y el de abordar una definición de la lectura capaz de enfrentarse a los retos de las sociedades contemporáneas.
Pues bien, ni hay definición, ni se han cruzado propuestas.
Hubo, por parte del Consejero de Cultura de la Junta de Extremadura el reconocimiento de la "mudez" del Congreso y la promesa de iniciar el diálogo y el debate a través de la web.
Ya sólo nos falta la sesión final de mañana a la mañana.
Si las personas presentes hoy en la mesa, Sergio Vilasanjuan, Javier Rioyo, Blanca Berasategui y Victoria Fernández han afirmado que "lo que no está en los medios no existe" deberemos pensar que este Congreso no ha existido, hasta la fecha, por ejemplo, en el País Vasco y Cataluña. No he visto todavía ninguna referencia al mismo en la prensa de referencia.
Salgo del Congreso más preocupado de lo que vine entre otras por los siguientes razones:
- Me he encontrado, en general con un discurso repetitivo dirigido en muchas ocasiones a los lectores.
- El discurso está realizado desde paradigmas antiguos sin tener en cuenta la nueva realidad de los nuevos lectores o de gran parte de los lectores actuales.
- Es difícil que el sector industrial del libro (editores, libreros....) hagan una reivindicación seria de industria cultural y de apoyo a la lectura y que luego no haya más de siete personas presentes de editores y libreros.
- Se debería solicitar a los ponentes que estuvieran durante todo el Congreso para facilitar un mensaje más coherente y obviar las repeticiones.
- Ha sido un Congreso Mudo. Se reclama la lectura como diálogo, pero en el Congreso no ha habido ni espacio ni tiempo para el mismo.
- Juan Varela se preguntaba en una entrada anterior por el sentido del mismo. Francamente: creo que responde a una voluntad e interés político, a retomar el Congreso que hace 70 años en tiempos de la República un extremeño quiso lanzar y no fue posible y al interés de prueba cara a la capitalidad cultural de Cáceres para el 2016.
Con la reflexión llegaron los interrogantes y las expectativas optimistas.
Ya lo planteaba Francisco Jarauta desde el principio: todo depende del desde dónde se plantee el problema para seguir entre otras, yendo y viniendo en la historia y en los pensadores, en una especie de nuevo hipertexto verbal discursivo, dejando aquí y allá algunas pinceladas e interrogantes como el ¿quién se atreve a decir cuál será la situación en el 2015?
- No hay que reivindicar otra cosa que ser lector.
- Nuestros desafíos tienen que ver con nuestras lecturas.
- Si reconstruyésemos el perfil de nuestras lecturas tocaríamos, casi, la esencia de nuestra identidad cultural.
- Somos cada vez más analfabetos.
- El modelo de lectura ha sufrido un auténtico terremoto. Estamos en una época de transición y se necesita más generosidad que resistencia.
- Nos encontramos en una situación de imposibilidad de pensar el futuro.
- Nos encontramos en una situación de cambio en los sistemas de información y comunicación que hace necesario un cambio de actitudes y un cambio cultural que, probablemente, no sabemos todavía describir.
- Al modificarse el sistema de acceso a la información, se modifican los procesos de aprendizaje planteádose, además una situación de "conflicto" entre el mundo de la realidad y el de la virtualidad.
- Tenemos que llegar a construir nuevos sujetos del conocimiento.
- Somos demasiado domésticos para considerarnos tan cosmopolistas.
Tres picenaladas del resto de los componentes de la mesa.
- No hay que fomentar la lectura por sí misma. Sólo si potencia y desarrolla las capacidades humanas. (Javier Echeverría)
- El encuentro entre Tics y nuevos lectores va a dar lugar a una era de esplendor en la lectura y escritura (Antonio Rodríguez las Heras)
- Leer es dialogar. Estamos generando una nueva "superficie textual" más plástica y maleable. (José Antonio Millán)
Tras la conferencia de Nélida Piñón ha llegado el turno de la conferencia de Alberto Manguel y el panel compuesto por Luis Mateo Díez, Gustavo Martín Garzo, Ángeles Caso y Luis Landero. Podríamos, incluso, incluir al moderador, Manuel Rodríguez Rivero, que ha llegado a hablar más que algunos panelistas.
Discursos, monólogos excesivamente, quizás, pegados al libro.
Cinco frases para ir abriendo boca:
- La lectura permite a veces entender algo de la locura del mundo (Alberto Manguel)
- Mi padre jamás nos negó el acceso a ningún libro (Ángeles Caso)
- Hay un patrimonio sustancial de la condición humana que está en los libros (Luis Mateo Díez)
- Un libro no está del todo escrito hasta que comparece ante el lector (Luis Landero)
- La literatura infantil no debe ser4 complaciente. La gran literatura infantil es compleja (Gustavo Martín Garzo)
Lío inicial para las acreditaciones que choca con la estupenda estructura tecnológica puesta a nuestra disposición desde la cual estoy escribiendo esta primera entrada.
Magistral conferencia de Nélida Piñón. Algunas caras conocidas y la sensación de mucho estudiante y poco profesional. Junto a ello también, por interesante, la constatación de los distintos conceptos de lectura ya atisbados, incluso, en las palabras protocolarias de la inauguración.
Me voy a escuchar a Alberto Manguel, Luis Landero y otros....
Ya tengo unas cuantas notas que iré desgranando con más calma cuando vuelva a Bilbao
Dentro del sector se suele mantener frecuentemente como discurso la importancia de la red de librerías. En el estudio de hábitos de lectura encontramos alguna justificación indirecta de la importancia de la misma.
Podemos observar que, aún siendo la librería el lugar más habitual de compra su penetración e importancia aumenta cuanto más pequeño es el hábitat poblacional. Los “listos” dirán que es normal porque a otras estructuras más grandes no les es rentable. Otros dirán que podría utilizar Internet, pero, es evidente que las librerías en esos ámbitos juegan un papel de referencia clave.
Casi podríamos concluir que pueden ser las culpables de que no aumente la brecha entre rural y urbano o entre pequeños núcleos y grandes ciudades en lo referente a hábitos lectores.
Deberíapensarse alguna fórmula que permitiese, quizás junto a las bibliotecas de los pequeños núcleos la posibilidad de acceso al libro no sólo a través del préstamo, sino de la compra. Al fin y al cabo los usos de tiempo y dinero marcan, en gran parte,nuestro ritmo de vida.
Aunque los datos del 2003 y del 2005 no son comparables ya que en el 2003 parecen ser de respuesta única y en el 2005 demultirespuesta, parece que, en ambos casos, la tendencia es clara.
Lo primero y más importante: en mi opinión, el estudio todavía es joven. Éste ha sido el sexto año y ha evolucionado positivamente. Se aportan algunos datos nuevos que, creo, son de gran interés sobre todo las segmentaciones de canales en función de tipos y tamaños de población. Igualmente, el informe presentado con texto permite una comprensión más clara que los anteriores.
La pena es la imposibilidad, todavía, de poder realizar algunas series históricas de evolución porque los cambios impiden, en ocasiones, la consistencia de las mismas.
En diversas entradas iremos comentando uno a uno algunos aspectos.
Los más leídos
Un primer elemento a resaltar en lo poco que se mueven las listas de “los más leídos”. Comparando los datos del 2001, 2004 y 2005 vemos que la mayoría de los títulos se repiten y, en algunos de los casos que se producen cambios, el autor permanece, como, por ejemplo, Arturo Pérez Reverte o Paulo Coelho.
La sombra del viento mejora posiciones parece “ganar” con el tiempo como si fuera un buen vino y El Quijote, a pesar de un año entero no se encumbra a lo más alto.
No aparecen en las listas libros de pequeñas o medianas editoriales a excepción de los “Harry Potter”, pero incluso para cubrirse las espaldas ante el posible vértigo que pueden causar los superleídos Salamandra creó una sociedad específica para este fenómeno.
Sería curioso intentar adivinar cuál podría ser la lista en un año sin superventas en el horizonte.
De los 800.000 euros de algunas a los 15.000 de otras, hablamos de Ferias que se celabran en capitales de Provincia, hay mucha diferencia.
En ocasiones estas ayudas superan a las que se conceden, por ejemplo, a la red de librerías.
No parece que cantidades tan dispares tengan excesivo sentido. Más que Fomento de la lectura, en ocasiones da para pensar que interesa el Fomento de la imagen o el rédito político de algunos.
Se suele decir que los ciudadanos van siempre por delante de los políticos y, también, la sociedad civil por delante de las Instituciones.
En éste su 25 aniversario la Fundación Germán Sánchez Ruipérez parece haber abierto una nueva línea de trabjo y otra de reflexión. Vía Comunicación Cultural, aunque tenía ya alguna noticia con anterioridad, veo cómo en las próximas jornadas a celebrar por la Fundación en mayose va a abordar, entre otros temas, el posible pape, de los blogs y la alfabetización informacional. La propia Fundación debería, quizás, tomar alguna nota, enrelación a sus modelos de presencia en la red. Siempre tiene que haber un momento de inicio que, perfectamente, podrían ser estas jornadas.
Y vía La cárcel de papel, un fascinante blog para estar al día de casi todo lo que pasa alrededor del cómic, leo la puesta en marcha en Peñaranda de Bracamonte, el gran laboratorio práctico de desarrollo de la Fundación, de la comicteca. Ello supone un reconocimieto claro del papel que juega el cómic y los nuevos códigos visuales en los hábitos lectores.
Dos buenas iniciativas que habrá que dejar madurar, por un lado, y aplicar, tras las jornadas, por otro.
Durante el 6 y 7 de abril va a tener lugar en Madrid un encuentro en el que bajo el título de Reimaginando la lectura se pretende hacer una aportación práctica a los diferentes planteamientos que hay en estos momentos en relación a las Políticas de Fomento de la Lectura.
En la medida que van apareciendo datos y estudios sobre el nivel de lectura de los jóvenes tengo cada vez más la sensación de que deberíamos cambiar el mensaje del "se lee poco" por el "como nosotros, los adultos leímos poco tenemos que responsabilizar a los jóvenes de nuestra escasa lectura en nuestros tiempos jóvenes". Los jóvenes, además, no sólo leen más, sino que van más al teatro, al cine, escuchan más música....y ven menos la televisión.
Los estudios de índices de lectura parecen estar hechos desde la "culpabilidad". Cuando se mide el hábito en la juventud parece, que ellos leen más que nosotros, quizás esto nos moleste y leen más que lo que leíamos nosotros cuando éramos jóvenes.
Deberíamos ya dejar los discursos lastimeros y ahondar en esa gran ventaja que es tener una juventud más lectora. Sino, acabaremos creando una sensación de culpa que es la mejor arma para generar rechazo.
Yo estoy en contra de esas campañas. ¿Para qué quieren que la gente lea? Si alguien no tiene ganas de leer que no lo haga. Además, todo lo que se ha hecho hasta ahora, más que inducir a la lectura ahuyenta a la gente. (Mario Muchnik en César Coca; Entrevista con la cultura; pag. 168)
'La lectura a través de la red está por lo general al servicio de la búsqueda de datos, de asimilación de informaciones breves. Nadie lee una novela extensa, un ensayo largo en pantalla (entre otras cosas porque es muchísimo más incómodo). Y la lectura detenida y extensa es la que más forma los hábitos lectores, los automatismos y las capacidades de una extracción eficiente de información. Por no hablar de la articulación interior y de la capacidad del diálogo con los otros, sobre la que pronto tendremos que decir algo. Para educar en la lectura siguen siendo necesarios los libros, porque los libros son las mejores máquinas de leer' (José Antonio Millán, La lectura y la sociedad del conocimiento pag. 55-56)
Alberto Manguel siempre planeta reflexiones interesantes y llenas de sentido sobre la lectura.
Con motivo del balance del Año del Libro celebrado en Barcelona que parece cerrarse con una valoración final "política" positivo Manguel ofreció una conferencia de la que, vía El Periódico resaltamos lo siguiente:
- La lectura es el placer de la inteligencia, porque ningún otro permite, pensar con Pascal, meditar con Unamuno o Sebald y seguir las disquisiciones de Vila-Matas", y todo ello sin que los argumentos de esos autores se conviertan en imposición, y disfrutar, además, con la reflexión de sus obras, el uso de la razón, "en pensar y escuchar".
- La memoria de los libros es al final la nuestra
- Los tiempos actuales confunden "valor con dinero, información con conocimiento y estar contentos con ser felices". El escritor concluyó insistiendo en que "la lectura es una forma de ser consciente".
Justo estas reflexiones se cruzan maravillosamente con una entrada de addendaetcorrigenda que bajo el título "nacidos para leer" nos pone al alcance de la mano un conjunto de recursos interesantes y bien estructurados.
Aprovechamos la ocasión para rerescar los consejos que nos dieron, en su momento, María y Raquel.
A veces las estadísticas nos ofrecen datos curiosos que, además, puede que sean ciertos. Releyendo el estudio de la juventud 2004 del Instituto de la Juventud me encuentro con una tabla que parece indicar una cierta correlación entre tendencia política (derecha-izquierda) y la cantidad de libros que se leen: a más izquierda, más libros.
Si esto fuera o es realmente así, sobre todo entre la juventud, podremos llegar a disponer de gobiernos progresistas e informados. Lo que no nos dice la tabla con tanta claridad es la calidad de lo que leen. La derecha podría responder que más vale poco y bueno que mucho y malo, pero, la tabla no deja de ser curiosa.
Suponemos que con un gobierno teóricamente escorado hacia la izquierda se intentará que la gente lea más. Podremos hacer un comparativo al terminar la legislatura sobre el aumento de puntos en los hábitos lectores de la población.
Almudena Grandes ha realizado unas interesantes declaraciones las semana pasada a La Nueva España de Asturias donde intenta tirar por tierra algunos tópicos y revindicar el papel del escritor.
Reconoce que la literatura es para minorías y, parece, que cada vez más. No convierte a la televisión en el "medio fatal" que debe ser continuamente enfrentado al libro. Realiza una defensa del valor de la lectura, por el posible aporte de profundidad y reivindica el "posicionamiento" del escritor.
El fenómeno de literatura y minorías parece que puede no estar tan claro en función de las políticas que se utilicen. Son interesantes, en este sentido los datos aportados por La Nación en relación, en concreto, a la evolución y uso del lirbo en Argentina dentro del ámbito escolar.
Quizás, como señala Pablo de Santis, haya que aprender a negociar entre el mundo y la lectura, sobre todo, en las primeras edades y en la imagen social no de la lectura, sino del lector. Quizás, también, esto sea difícil, por ejemplo, desde el medio escolar si se cumple el diagnóstico de A.M. Chartier que afirma: la obligatoriedad de la enseñanza, impuesta por el Estado, conduce a actitudes escolares negligentes e incluso de abierta resistencia a los conocimientos que se imparten. Si eso es cierto, es evidente que, en un grado u otro, no hay nada que hacer.
El Instituto de la Juventud, estupenda iniciativa, acaba de publicar un número monográfico sobre jóvenes y lectura.
Hay que aplaudir la iniciativa de que alguien se haya atrevido con una edad que suele quedar, casi, en el "limbo lector" porque parece que nadie sabe cómo abordarlo, cómo analizarlo y qué hacer.
Desde un enfoque relacionado con las prácticas culturales, los nuevos soportes y canales de comunicación y las pautas de socialización se realiza un abordaje al fenómeno que en principio parece interesante.
Hace ya un tiempo hablamos con un grupo de adolescentes sobre sus primeras lecturas, sus lecturas actuales y sus gustos en relación al libro y al cine. Nos parecía importante contrastar con la otra franja de edad que se sitúa enfrente, padres y madres, para ver el otro punto de vista, la otra mirada lectora.
De ello hemos hablado con Raquel y María. Ambas son profesionales, además, en el ámbito de la lectura y la cultura desde su empresa Amano que también comparten con Juanvi.
Durante el año 2006 la Fundación celebrará sus veinticinco años de existencia. Nos pareció un buen momento para, de la mano de Luis González, recorrer su historia, recordar sus objetivos, ver su modo de actuar y hacer las cosas y saber cuáles son sus retos para este año que acaba de iniciarse.
Junto a ello, pasamos también revista a algunos de los hitos claves como su centro de Peñaranda, el proyecto S.O.L. y el ya consolidado premio sobre la lectura. Todo ello, siempre, con una idea clara de fondo: la lectura, buscando su afianzamiento y reflexionando sobre los distintos soportes donde ésta es posible y los distintos canales de comunicación.
Contagio, selección, continuidad, tiempo, presencia, familia, mestizaje mediático, información, individualidad, dieta... son algunas de las palabras que me sugieren este decálogo más uno de contagio para el placer de leer de Luis Olivera y robado a Baitichica
Como la lectura requiere un ritmo lento y, como ya han dicho otros, la velocidad, al fin y al cabo, es una forma de fascismo, no pasa nada por hacernos eco y por retoamr unas jornadas celebradas en el mes de octubre de 2005 sobre el tema genérico de lectura fácil.
Las palabras, así planteadas, nos pueden llevar a la ambigüedad. Una posible lectura de las mismas sería que es fácil leer y otra, casi totalmente, opuesta sería poder tener facilidad para leer. Por aquí van los tiros. En la medida en que somos una sociedad donde el código lector, sean muchos o pocos los que lean es básico para la integración, la dificultad de acceso al mismo, por motivos diversos, se convierte en una auténtica barrera de entrada social.
Para intentar analizar y paliar este fenómeno existe ya una Asociación que ha empezado a trabajar en esta línea: la Asociación Lectura fácil y estas son las conclusiones de las Jornadas celebradas en Octubre.
Sería bueno que los Planes de Fomento de la Lectura para que sean, realmente, plan de fomento para todos las tengan en cuenta.
Leí hace unos días en Estandarte una iniciativa de varios ayuntamientos andaluces que, al parecer, facilitan-regalan libros para sus lecturas en los desplazamientos urbanos. La unión entre lectura y transporte, con distintas variedades, parece que se va consolidando. Ya hemos hablado aquí de algunas otras experiencias de movilidad física pero que pueden permitir la quietud-concentración mental. Algunas de ellas con cierto sentido y otras que son para partirse de risa como las bibliotecas en los aviones.
Todo ello viene a cuento del auténtico papel de infraestructura cultural que empieza a tener el transporte público, sobre todo si los desplazamientos superan los 20 minutos. Hoy he podido fijarme en el movimiento de salida de una boca de metro en Bilbao en horas previas a la entrada al trabajo de la gente y, junto a los gratuitos, había también bastante gente con libros.
Quizás merecería la pena analizar de qué manera el transporte público y su tiempo limitado y sostenido de lectura, es decir, muchas pequeñas unidades de 20-30 minutos, pueden llegar a tener sobre la literatura.
En el libro Enfermos de información, por ejemplo, ya se hacía una referencia a un estudio cualitativo sobre cómo, junto al cambio por aceleración del ritmo de vida, las frases de las novelas se han ido acortando. Quizás, con las lecturas de transporte pase lo mismo, bien en las frases o en la extensión de los capítulos.
Nos gusta esta idea loca que hemos tenido de juntar imagen, inmediatez y libros que luego requieren tiempo para su lectura. Sabemos que a Luis González también le gusta esta idea de dar una vuelta a internet y jugar con la imagen y el libro.
Como padre primerizo busca lecturas para compartir con su hija y, junto a ello, explota su interés por algunos libros ya con años, como buenos vinos con solera.
Su paso por el Ministerio y su llegada a la Fundación Germán Sánchez Ruipérez no son, casi, nada más que hitos en su periplo lector que le permiten estar más cerca del entorno del libro y haberlo contemplado con dististas miradas.
A través del blog de José Antonio Gómez, con el que coincidí hace ya unos años en unas sesiones de formación de bibliotecarios de La Coruña compartiendo mesa y tertulia, tengo acceso a un informe en el que parece que con el tiempo y una caña se puede acabar viendo el papel que pueden llegar a desempeñar las Bibliotecas escolares y el sentido de su trabajo y misión.
Parece que el Manifiesto por la lectura en el medio escolar cobra razón y toma sentido y fuerza argumental, también, con estos datos.
Esperemos que la dotación de las Bibliotecas siga aumentando y que haya figuras mediadoras en las mismas que jueguen un papel clave e importante de cara a la formación, información y prevención del fracaso escolar.
Leí ayer Babelia y me encontré con una breve entrevista a Roger Chartier. Había tomado nota de la misma y pensaba hacer una entrada con lo que me había llamado la atención.
Bretemas se adelantó y no voy a volver a escribir lo que tenía pensado que él ya lo ha puesto en texto y en blog. Así que: gracias por ahorrarme el trabajo y por estar en sintonía.
A nuestros políticos les interesa el fútbol, los ladrillos, las vacas, la telebasura , la media docena de opios que hoy tiene el pueblo y que promocionan con dinero público. Cuanta menos gente lea, mejor para ellos: más vulnerables seremos a su mayoritaria estupidez. (Lecturas; Jesús Carlos Gómez Martínez; El Correo 9/12/05)
Me ha gustado el nombre dado en Argentina a una campaña que posibilita el acceso de colectivos discapacitados o con disfunción, según cuál sea la escuela que aborde la realidad de la intgración y/o la normalización, a los libros.
La idea, a través del nombre, de convertir a los libros en voceros, en palabras que hablan, creo que refleja muy bien el sentido y es más acertado que el término de "audiolibro". El matiz, y a veces ahí está lo importante, es significativo. Libros parlantes supone que "los libros hablan" me pueden decir algo, icnluso aquello que no se puede-debe decir (ver en la RAE).
El audiolibro ni siquiera está en el diciionario, así que dejemos que los libros puedan hablarnos a todos.
Viene bien, de vez en cuando abandonar los analisis funcionales que realizamos alrededor de los hábitos de lectura y darl el salto al plano estructural para ser conscientes que sigue habiendo causas más profundas que funcionan como auténticas barricadas para la posible penetración del hábito lector.
Estos días pasados ha sido publicada y ha visto la luz la última encuesta sobre condiciones de vida los españoles. En el terreno de la pobreza parece que, en los últimos diez años no hemos evolucionado mucho, así que los pocos puntos de mejora conseguidos en los hábitos lectores, quizás, los deberíamos considerar un gran logo.
Que algunos de los que se ven mal para llegar a final de mes lean es ya todo un logro. Los pesimistas dirán que es una vergüenza la sobrepresencia de la televisión de la que casi nadie parece privarse: mejor tele que lavadora; pero la televisión permite a mucha gente poder esconder sus "miserias", nunca mejor dicho, sin salir de casa. El libro habría que ir a buscarlo a la Biblioteca.
No estaría mal poder disponer de una doble información: por qué no incluir el número-tipo de libros presentes en las casas y ver la correlación existente con la posesión de ordenador. Nos volveríamos, casi con seguridad a llevar otra sorpresa: no es la tecnología el enemigo del libro, sino la pobreza y el nivel de estudios.
Arreglar esto es siempre más complicado y, mientras tanto, para entretenernos y parecer que hacemos algo vamos pasando el tiempo con Planes de Fomento de la Lectura que están bien, pero.....ahí se quedan.
Algunos de los datos fruto de una encuesta realizada por Livres Hebdo en relación motivos de lectura, compra y opinión sobre algunos fenómenos relacionados con el libro y la lectura resultan, por lo menos, de interés pare ver las diferencias o similitudes que puede haber, a veces, entre las visiones y sensaciones del público y la parte profesional del sector.
Así, me llaman la atención:
- A los lectores también les parece que hay demasiados libros.
- A los lectores el libro les parece un producto como cualquier otro.
- El papel de la Televisión.
- El porcentaje ya importante de compra de libros vendidos con la prensa.....
Sigue siendo importante el buscar sinergias entre unos medios y otros. En breve empezarán, además a aparecer con más frecuencia, ofertas donde para disponer de toda la información será necesario disponer de más de un soporte. Libro con CD de la música que un autor sugiere para la lectura. Obras que continúan en internet....